Abro este blog con la intención de mantener un ameno diálogo con todo aquel que se acerque a él. Creo que lo más bonito de las relaciones humanas es esa comunicación que consiste en un intercambio de emociones, conocimientos, ideas….Esa comunicación que enriquece el espíritu.

"La relevancia de la comunicación humana, pues del contacto verbal surge un intercambio que aminora el dolor, palía la soledad y estimula el contento de vivir” Carmen Martí Gaite

viernes, 14 de febrero de 2014

Kafka y la muñeca viajera




KAFKA Y LA MUÑECA VIAJERA de Jordi Sierra i Fabra. Edit. Siruela.
Cuenta con ilustraciones de Pep Montserrat.
   Sencillamente una deliciosa novelita. Está catalogada como literatura infantil y juvenil, categoría en la que ha sido premiada, pero su lectura es absolutamente grata a un adulto de cualquier edad.
Formalmente está estructurada en cuatro partes o capítulos titulados:
Primer sueño: la muñeca perdida;
Segunda fantasía: las cartas de Brígida;
Tercera ilusión: el largo rumbo de la muñeca viajera;
Cuarta sonrisa: el regalo.
Acaba con un corolario, donde se dan algunos detalles biográficos sobre Kafka.

   Es difícil imaginar al Kafka que conocemos de "El castillo", El proceso " o "La metamorfosis", por ejemplo, tratando de consolar a  una niñita que ha perdido una muñeca, inventando para ella una bonita historia de una muñeca que viaja recorriendo el mundo y, por último, entrando en una tienda de juguetes a comprar una muñeca  que regalará a la niña.

   La acción se sitúa , casi exclusivamente en el  parque Steglitz de Berlín. El inicio, al tiempo que realista es muy bonito, muy poético. Describe el ambiente que se respira en el parque, las gentes que lo frecuentan, el silencio, los sonidos, la paz .
   El llanto de una niña provoca un cambio de rumbo. Kafka reflexiona sobre qué es un niño, cómo tratarle, él no tiene hijos y no entiende de niños. Nos describe a la criatura que llora con todo detalle, desde su carita, sus facciones hasta su indumentaria. Por fin se atreve a hablarle, solo una palabra: ¡Hola! .Y la niña, que no lo había visto acercarse, levanta los ojos hacia él, ojos que "…eran dos lagos  desbordados   …." Después de una serie de preguntas más o menos acertadas, descubre que la desolación de la pequeña se debe a que ha perdido su muñeca.
       Continúa preguntando, ahora como si se tratara de un interrogatorio policial, y acaba concluyendo que " la relación de una niña con su muñeca es de las más fuertes del universo". Por de pronto, se le ocurre una idea que resolverá, de momento, el problema: la muñeca se ha ido de viaje. Le cuenta que él es cartero de muñecas y tiene una carta de su muñeca par ella pero con tanto trabajo  se le había olvidado. Reflexiona acerca de la relación de las niñas con sus muñecas, si hablan con ellas, si creen que les hablan.
   Lo cierto es que, por resolver el problema de la niña, se ha metido él en uno personal. Le promete llevarle al parque al día siguiente la carta de Brígida, que es como se llama la muñeca.  
 
Parque en Berlín


   A partir de aquí, cada día tendrá que llevarle a la niña una carta de su muñeca viajera. La va situando en diversos lugares del mundo. Primero en Londres y aprovecha para citar algunos de los lugares más típicos: Picadilly Circus, paseo en barco por el Támesis, caminar por Trafalgar Square e ir a una representación teatral en el Soho. Algunas cosas no son muy apropiadas para una muñeca, pero es que se supone que se ha hecho mayor y ya necesita volar por su cuenta, como hará en su momento la niña Elsi.
   Nos conduce a ese gusto de los niños por saber si los adultos tienen o han tenido sus mismos problemas y para acercarse más a ella Kafka le cuenta que perdió un soldadito de plomo que exploró medio mundo.
Al día siguiente, Brígida recorre París: el Sena, el Louvre, los Campos Elíseos, la Torre Eiffel.  

 
Foto MetM de París.

   La carta siguiente está escrita desde Venecia.

 
Venecia. Foto Mía.


   Y Brígida siguió viajando a una velocidad vertiginosa pues cada día escribía desde lugares cada vez más lejanos y alejados entre sí. Cruzó el mar Muerto, el desierto del Sahara, estuvo en China, en el Himalaya, en Pekín, en Tokio, en Nueva York… 

   Por fin piensa que de alguna manera tiene que poner fin a aquellos viajes y decide escribir una última carta que llega desde Tanzania  en la que Brígida le cuenta a su amita y querida Elsi que se ha enamorado, que se casa y ya no volverá. Lo curioso es que la niña lo comprende todo.
   Ahora había que pensar en un final feliz y fue el regalo de otra muñeca que la niña aceptó con total naturalidad.

   Es muy interesante como a través del personaje de Kafka, el autor nos introduce en el mágico mundo de los niños, su inocencia, su capacidad para creer en las cosas más inverosímiles como esa muñeca viajera que hoy está en Londres y mañana en París, etc. Así como las alusiones a la vida personal de Kafka, al hecho de que  no tenga   hijos  y a su delicada salud.
   Llama la atención como le impresionan los ojos de la niña, de manera que nos lleva a reflexionar sobre ese hecho: la magia especial que desbordan los ojos de los niños.
   En resumen, una delicia  la lectura de esta novela.
   Está inspirada en un hecho real de la vida de Kafka pero esas cartas ,que parece cierto él escribió, no han salida a la luz.Las que escribe aquí son obra del autor que ha recreado esta bella historia.

Casa de Kafka en una calle del castillo de Praga.
    Espero que su lectura haga disfrutar a todos como a mí.
 El libro está editado por Siruela y ha recibido el Premio Nacional de  Literatura Infantil y Juvenil 2007
Otras obras del autor: Banda sonora, Una dulce historia de mariposas y libélulas, Trilogía de las Tierras, Las guerras de Diego.
  Sería bonito e interesante recibir algún comentario,sobre todo de alguien que haya leído la obra, pues enriquecería este sencillo comentario.

martes, 4 de febrero de 2014

Quijotes en el aula III.


   Vuelvo a un tema que enlaza con mi lectura de “El elemento” ¿Por qué no habré conocido antes este libro?
   Hubo un tiempo en que decidimos hacer un periódico y muchos encontraron ahí su elemento
   En el curso 90-91, a petición de un grupo de alumnos, inicié una nueva aventura didáctica.       Me hice con una asignatura optativa que ya estaba concedida al Centro pero no había prosperado: MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL. La enfoqué de forma eminentemente práctica lo que suponía :hacer un periódico. No la típica revista de centro, una al año, con una selección “selecta” de textos, en papel satinado, en color etc. No. Íbamos a hacer un periódico. Y lo hicimos. Cuarenta y nueve números en diez años.
   Los alumnos recibieron esta novedad con entusiasmo. El primer año se matricularon más de cuarenta y hubo que hacer dos grupos. Los primeros años fueron duros. Solo dos o tres alumnos sabían escribir a máquina; es más, no tenían tal artilugio en sus casas. Todo se hacía manual, pero el entusiasmo era tal que en las primeras vacaciones, ya varios alumnos pidieron a sus padres aprender mecanografía. La suerte fue tener como incondicional valedor al director de aquel momento.


Portada del Nº 4 

   O sea que el segundo año, la cosa fue más llevadera y el periódico ganó en presencia. Con el tiempo, la profesora hizo un curso de ordenador y aprendió a manejar un programa específico para hacer un periódico. Desde entonces empezamos a ocupar para nuestras clases el aula de informática.
   Conseguimos, más adelante, un programa más completo y los alumnos empezaron a cambiar la máquina de escribir por el ordenador. Todo así era más fácil, el resultado más bonito, y la corrección más llevadera aunque hubiera que hacerla a las dos de la madrugada. 

Un ejemplo de última página


   Los alumnos se sentían verdaderos periodistas. Tenían libertad absoluta. Yo solo les pedía respeto cuando hablaran de personas del entorno que pudieran molestarse por sus comentarios y ellos lo comprendían y acataban. Tal era la libertad que les dejaba que en más de una ocasión alguna persona me preguntó si yo corregía los textos antes de que salieran en el periódico; Claro que corregía. En realidad lo que preguntaban era por qué no censuraba algunos textos. Se referían sobre todo a noticias, artículos o reportajes referidos al Centro.  A alguna de estas preguntas respondí con un editorial  (era mi habitual aportación personal como directora del periódico) en el número siguiente: 


Ejemplo de una página de Editorial. No se lee bien pero, en alguna ocasión ,publicaré algunos de estos editoriales.


   Los alumnos elegían la sección en la que querían participar: deportes, cocina, la vida en el Centro, Nacional, Internacional, humor, belleza y moda, cine, música, poesía….
   Recuerdo varias anécdotas graciosas. Hubo un robo en el Instituto y se prohibió a los alumnos el acceso a una parte del edificio pues había una ventana rota y restos de sangre. Por la tarde, cuando ya solo estaban en el Centro las limpiadoras una alumna se las conquistó para que la dejaran entrar e incluso hacer fotografías. Actuó como periodista ¿la iba a castigar por ello?
   Había un alumno que escribía unos, muy buenos ,artículos sobre cine (de hecho creo que ha estudiado algo relacionado con el cine). Pero también era muy crítico con la vida del Centro. Recuerdo que en la encuesta que les realizaba a principios  de curso para tantear un poco sus intereses respecto a la signatura, a la pregunta de por qué te has matriculado contestó: para escribir en el periódico y poner a parir a todo el mundo. A fe que alguna vez lo hizo, y con moderación; a pesar de ello, suscitó cierta polémica. El artículo se titulaba “ Otros dioses", o algo así..Versaba sobre cierto problema en las relaciones profesor –alumno que, al parecer se daba con más frecuencia de la que nosotros éramos conscientes, pero a las pobres criaturas que lo sufrían les dolía. Como, evidentemente, no se daba ningún nombre, todos querían saber de quién se trataba y me preguntaban a mí que era la primera en no saberlo. No se lo pregunté jamás.
   En uno de los grupos tuve un comiquero magnífico que se dedicó a poner la vida académica en cómic. Me habría gustado trasladar aquí alguna de aquellas páginas, pero no me parece ético hacerlo sin su consentimiento.
   ¿Podría decirse que estos alumnos habían encontrado en esta clase su Elemento? Desde luego bastantes, sí. De hecho salieron varios estudiantes de periodismo o materias fines como imagen y sonido durante aquellos diez años. De la misma manera que de las clases de teatro salieron actores. De esto, hablaremos otro día.
   Recuerdo aquellas dos alumnas que la noche que se inició la primera guerra de Iraq, la llamada “madre de todos las batallas” pasaron parte de la noche viendo la televisión, redactaron su noticia y a otro día, a primera hora, antes de entrar en clase ,me la entregaron.
   Lo verdaderamente cierto es que todos encontramos nuestra tribu. Para mí aquella clase que era agotadora, resultaba excitante, relajante, reconfortante.
   La relación con los alumnos era mucho más distendida que en la clase de lengua y literatura. Recuerdo un día que al acabar la clase de lengua con un grupo al que a la hora siguiente le impartía la de medios, me dijo una alumna: ahora ya, te cambias la cara de lengua por la de medios.
   Siempre he tenido una buena  relación con mis alumnos, pero en aquellas clases, era muy distinta.
   Una de las primeras tareas a que nos enfrentamos fue dar nombre a nuestro periódico. Cada alumno aportó una idea y después se eligió el nombre que más seguidores había tenido: “LÉELO, LÉESELO”. Era el año del famoso eslogan póntelo, pónselo y ellos lo trasladaron a su periódico. Varias veces se me insinuó que debería cambiarlo pero no quise, sencillamente por respeto a los alumnos que  democráticamente lo habían elegido.
   Las primeras páginas estaban dedicadas a noticias de carácter internacional, nacional y de la comarca. Para realizarlas, los alumnos debían leer periódicos, oír la radio y/o ver telediarios y extraer, resumidas e incluso redactadas a su modo las noticias que consideraban de interés.
   Las noticias del Centro, por el contrario, había que seguirlas in situ. Estas. a veces, daban lugar a alguna controversia entre cierto sector del profesorado y también a la página de cómic o humor. Esta sección se enriquecía en los periodos en que había habido alguna excursión,  el viaje de estudios, actividades extraordinarias con motivos de Santo Tomás o vacaciones de Navidad, como entrega de premios, teatro, la visita de algún escritor. En realidad siempre teníamos material abundante pues era, en aquellos años el Centro, muy activo


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   Para escribir sobre la comarca, alumnos había que tomándose muy en serio su labor de periodista, hacían entrevistas en sus pueblos, al alcalde, a algún personaje conocido o pintoresco, a algún deportista….
No podía faltar una página de belleza y moda porque había algunas alumnas a las que lo único que les importaba era esto, pero lo importante era que todos participaran. También teníamos nuestra sección de cocina con recetas más o menos personales, de madres o abuelas.
   No faltaban las páginas de opinión con el editorial y artículos en los que los alumnos más interesados exponían su opinión sobre temas variados que podrían ir desde la vida en el centro hasta acontecimientos de carácter general o universal como la guerra de Iraq, la eutanasia, etc.
   La página de cine era casi exclusiva de un alumno enamorado del séptimo arte.
   También dábamos cabida a entretenimiento con chistes, crucigramas…..
Había una interesantísima sección de creación donde los alumnos con vocación literaria hacían sus pinitos con relatos y poemas.
   Se aceptaban colaboraciones de cualquier alumno que lo desease, o que hubiera pertenecido a la clase  el curso anterior, por ejemplo los que ya habían pasado a COU o su equivalente posterior. Por supuesto se ofrecía una página para colaboración de profesores que ¡Oh consternacione!, salvo honrosas excepciones, casi siempre quedaba en blanco. Había algún profesor que  de forma directa o a través de sus alumnos participaba. 

Reportaje fotográfico sobre una exposición de artesanía realizada por los alumnos de Plástica
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   En alguna ocasión peligró el periódico, también se me ofreció mejorarlo en cuanto a su forma, o sea convertirlo a la ya mencionada revista, pero no quisimos, queríamos hacer un periódico y es lo que hacíamos.
   A final.los alumnos estaban tan entusiasmados que me ofrecieron hacer como fuera el número cincuenta. Reconozco que ahí yo fallé. Era final de curso, me jubilaba y no quería dejar trabajo pendiente para septiembre a mis compañeras y ya no daba más de sí o de mí.
   Recuerdo con cariño y casi nostalgia aquellos años y aquellas clases. Me habría gustado poder entrar en contacto con alguno de aquellos alumnos y, de común acuerdo, ilustrar algo más esta entrada.
   No obstante, vaya en honor a ellos y al trabajo tan bonito que realizaron
Así pues queda claro que si bien los profesores estamos muy condicionados, no lo es menos que si queremos podemos hacer que nuestras clases sean creativas, amenas, y, sobre todo, ayudar a los alumnos a encontrar su camino sin coacciones de ningún tipo.

Como siempre espero algún comentario enriquecedor y alentador.
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domingo, 26 de enero de 2014

El Indalo

   Una amiga que ha leído el viaje a Almería me ha hecho un comentario, acerca del Indalo, que difiere de lo que yo había escrito. Como no hizo el comentario en el blog, solo me he enterado yo y como soy algo curiosa me he puesto a investigar y he decidido dedicar unas líneas al ídolo de “La cueva de los letreros”.
   Dada su antigüedad, leyenda y ciencia o arqueología se funden. Mi amiga defiende una tesis, por lo visto bastante extendida por Almería, según la cual el nombre de Indalo se le puso a esta figura prehistórica cuando fue descubierta, en honor de San Indalecio, patrón de Almería.
   Indagando, indagando, he encontrado lo que sigue, que no siempre desmiente a mi amiga.

   Por un lado, que se encontró en la cueva de los letreros, representa a un dios prehistórico sujetando un arco iris, lo que significaría que ofrece protección contra posibles diluvios. Según la leyenda, hay quien dice que desde su hallazgo en Almería llueve menos y es el lugar con más sol de toda la península. Este sería el lado positivo del asunto pero no hay que olvidar que el agua es muy necesaria y que de ella necesita mucho esta provincia.
   
   Vayamos a la historia. El Indalo es una pintura rupestre del Neolítico tardío o Edad del Cobre. Se encuentra en la cueva de los letreros en Vélez-Blanco, provincia de Almería.Se trata de una figura humana con los brazos extendidos sujetando un arco con las manos sobre su cabeza. En realidad, parece que su significado aún no está muy claro aunque se apunta a cierta divinidad.

     La cueva de los letreros forma parte de ocho abrigos y cuevas en las que se conservan manifestaciones de arte rupestre levantino y está considerada como el conjunto de arte esquemático más importante de la península. La importancia de estos abrigos y cuevas es tal que en 1998 todo el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica fue considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

   Antes de ser catalogado por los estudiosos, el Indalo fue símbolo de buena suerte y considerado un tótem en el Norte y Levante de la provincia de Almería, de la que hoy es símbolo, sobre todo en Mojácar. Allí lo llamaban el “muñequito mojacareño” y lo pintaban con almagre en las paredes de las casas para protegerlas de las tormentas y del mal de ojo.
    Almagre. Del árabe hispánico almágra  que significa tierra roja. Es una variedad de ocre rojo completamente natural.
   También se dice que el poder benefactor del tótem es efectivo si está hecho con oro de Almería, de Rodalquilar.

   A mediados del siglo XX fue tomado como símbolo de un movimiento intelectual y pictórico encabezado por Jesús Perceval. Tan fuerte fue para ellos el simbolismo del Indalo que pusieron a su grupo el nombre de movimiento indaliano. Ellos veían en el dibujo un hombre ancestral sosteniendo un arco iris, lo que significaba un pacto entre el hombre y los dioses para evitar diluvios. No obstante, algunos estudiosos consideran que la figura simplemente muestra un arquero apuntando a un pájaro que vuela sobre él.

   En cuanto al nombre, como ya señalé, algunos estudiosos consideran que la palabra podría tener su origen en la lengua de los iberos: Indal eccius, que significaría mensajero de los dioses. Y aquí enlazamos con la teoría antes apuntada de su relación con el santo patrón de Almería, San Indalecio.
   Otro significado atribuido es que entre los iberos del Sudeste la voz Indal significaba Señor por excelencia, Dios. Y la raíz INDA, poderoso, fuerte; por eso sus caudillos se llamaban IND-IBIL, IND-ORTES. En este sentido se podría encontrar alguna relación con palabras vascas, pues es sabido que hay una teoría, aunque no del todo admitida, que atribuye origen ibero al euskera. De hecho hay palabras en esa lengua con la raíz ind cuyo significado se relaciona con fuerza, fuerte…

   En cuanto al nombre propio Indalecio, es de origen discutido. Para unos es árabe; para otros, ibero con el significado de mensajero de los dioses y fuerza.
Todo esto nos lleva a considerar lo difícil que es dar una teoría única sobre algo tan remoto como el significado de una pintura rupestre. Como hemos visto, hay para todos los gustos. Y si a los almerienses les gusta más la del santo pues son mu dueños.

   Si queréis saber más ,hay varios artículos en Internet sobre todos estos asuntos.

   Y quien sepa  algo más puede agregar un comentario que siempre será enriquecedor.

jueves, 16 de enero de 2014

Viaje a Almería. Enero del 2009 III


   Por fin llega el sábado. El último día de excursión colectiva. ¡Otro madrugón! ¡Santo cielo, si es de noche! Y ¡Qué noche la pasada, de viento y vueltas en el lecho de piedra que ya, como dijo el poeta, por doler me duele hasta el aliento!
−Qué exagerada. No  será para tanto.
−Eso lo dirás tú. Además, no interrumpas mis recuerdos que pierdo el hilo. Tú, escribe y calla.
−Oye, no te pases.
−Perdona. Ya sabes que me desconcentro con facilidad y luego no hay quien retome el hilo.
−Pues sigamos. ¿Dónde vamos hoy?
   Vamos a Nerja. Pero antes te cuento el desayuno, que es el de todos los días. Variadísimo. Se puede elegir entre uno de esos que consideran europeos o sea huevos, bacon, salchichas; o uno más español, o sea magdalenas, sobaos, tortitas de no sé qué pero están buenas o tostadas, también a veces hay queso. Es decir que yo he desayunado magdalena, tortita y queso con mermelada; o bien sobao, tostada con mantequilla y mermelada. Para beber, café, café con leche o leche. Hay zumo de naranja y piña para quien lo quiera. Hasta se puede tomar un vasito de agua. Con esta variación  y las noches toledanas es una delicia levantarse de madrugada. Todo sea por conocer mundo.
   La guía de hoy es de antología. Como hace tanto viento empieza diciendo que vamos a Nerja en vuelo directo. Se llama Mariam o Marian. ¿María Manuela, Mari Ángeles, Mariana?    ¿Qui  sait? Es un prodigio de persona pues habiéndole tocado el viaje más árido y soso ha sido capaz de convertirlo en una delicia. Es lo más gracioso que se puede uno echar a la cara. Es la típica andaluza salá, con chispa, gracejo, etc.………..
Entre las noticias que nos va dando, son dignas de reseñar éstas:
“El río Adra es tan seco que los lagartos suben por él con cantimplora”.
“En Almería siempre hace viento. Aquí las mujeres llevan la raya del pelo todas en el mismo lao”.
“El viento siempre sopla ya sea de oriente, de poniente o de jodiente / hodiente como hoy”  (y que lo digas)…….Y mucho más.
   Hacemos la primera parada técnica para “cambiar el agua al canario, o a los garbanzos o a las aceitunas, como más os guste.” Aterrizaremos en el Palacete Benamehar.( La grafía la pongo yo por guasa, no en vano estamos en tierras que fueron muy, muy moras).
  Nos dice cómo se llaman los de Adra, abderitanos ,de la antigua Abdera; de Nerja, nerjeños. Cuenta la historia de Castell de Ferro (como se puede observar el nombre no es andaluz pero no me puedo acordar de todo lo que contó)
   Mezcla chistes que viene más o menos a cuento de lo que anda explicando; por ejemplo el de las monjas asturianas que pasean por una playa nudista y dice una: mire hermana que penes; contesta la otra: no, hermana a mí no me producen penes sino mucho gozo.
   Conforme nos acercamos a Nerja recuerda que allí se rodó la famosa serie Verano azul:” Qué pena, cómo lloraba cuando se murió Chanquete, y todos los días porque mis hermanas se repartían los novios y a mí como era la más chica siempre me tocaba el Piraña que no me gustaba nada y yo venga llorar. Qué infancia tan triste nos dieron y dicen ahora de la violencia en la televisión, ¿ y aquella madre desnaturalizada que abandona a su hijo, angelico tan chico y el pobre con su mono buscando a su madre por el mundo , pobre Marco que fue el primer niño drogadicto de la historia siempre con el mono”.
   Yo siento una gran curiosidad por saber de qué parte de Andalucía es, y por fin lo dice al hablar de su paisano, amigo de su padre además, Andrés Segovia, de Andújar, "que le llamaban el zapatones porque tenía los pies tan grandes que pisaba un gato y no se le veía ni la cola". Luego fue hablando de cuando su padre los llevaba a la playa , todos apretujados en un Simca 1000 incluida la abuela que murió, la pobre ,el verano pasado con 105 años y cuando “ iba a verla y me decía, nena se ha muerto el fulanito- ¿sí, de qué?- era muy viejo. La muy…que tenía 103 años” Habría valido la pena grabarla.
   Hacemos una parada en Nerja pueblo ( o ciudad, no se nos enfade alguien) y damos una vuelta por el mirador y algunas calles. Hay unas vistas bonitas. Hago fotos y espero a que Tomás guarde todo en sus memorias, léase cámara de fotos,cámara de vídeo.
    
Balcón de Europa con Alfonso XII

   Luego a las cuevas. Allí nos acompaña un guía de la cueva que nos va explicando los detalles y nos señala lugares dignos de observar y que nos podrían pasar inadvertidos. Al entrar nos hacen unas fotos para recuerdo. Aunque a Tomás no le hace mucha gracia, a la salida, yo las compro. No me apetece que nuestras dignas efigies anden dando tumbos por las papeleras del pueblo. Son muy bonitas, las cuevas, como todas, claro; con algunos espacios espectaculares, pero es muy difícil hacer fotografías a causa de la escasa luz.

A pesar de todo,un detalle de la cueva.

  Las notas en torno a las guías de este viaje pueden parecer una información superflua. Hay que tener en cuenta que solo eran guías acompañantes y como tales, cumplieron su función y con creces. No creo que sea lo mejor de su trabajo tener que distraer durante horas a un nutrido grupo de senex, con rasgos personales algo diferentes.
      Comemos frente a la cueva, a las 3’30 salimos de regreso y a las 5’30 en el Hotel. Descanso, y leo un ratito hasta la hora de la cena. Mañana no pensamos madrugar pues dedicaremos el día a los alrededores: el faro y el castillo de Santa Ana.

 Domingo. ¡Por fin un día sin madrugar! Nos hemos levantado a las 8’15.. Desayunamos tranquilamente y a las 10 salimos, paseando, hacia el Faro y el Castillo de Santa Ana.

Castillo de Santa Ana

    Hace una mañana bonita, con un poquito de viento pero se puede aguantar. Por el camino, siempre a la orilla del mar hago algunas fotos a las que llamo caprichos o algo así porque son eso, caprichos, grupos de palmeras o de palmitos con el mar al fondo o con unos barcos en lontananza, etc., y por fin el Faro y el Castillo. En éste nos encontramos con una exposición de escultura de Elena Laverón.



  Se trata de una escultora nacida  en Ceuta en 1938. Inició sus estudios en el Instituto de Tánger pero pronto pasó a Cataluña donde se inicia en pintura. Estudiará en la Escuela de Bellas Artes de  San Jorge de Barcelona. Pasa por otro Centros de Ceuta y otras ciudades españolas hasta pasar, como casi todos los artistas, por París. En 1960 se instala en Ceuta como profesora en el Instituto de Bachillerato.
   Su obra escultórica destaca por la simplicidad de las formas. Trabaja en piedra, bronce y mármol. Sus figuras nos sugieren cubismo pero también arte primitivo.
   En la exposición podemos contemplar cabezas, torsos, conjuntos escultóricos, figuras femeninas y masculinas y animales
   Nos gusta bastante, tanto que compro el catálogo de la exposición para mi hijo. Creo que a él también le va a gustar. En los jardines que bordean el castillo también hay esculturas como parte, al aire libre, de la exposición. Aquí, animales, grupos, como el de los trabajos.



   Volvemos al hotel luchando contra el viento que ha arreciado de nuevo. Tanto es así que después de comer nos hemos quedado frititos de agotamiento. Como sigue el viento y no apetece salir, hago las maletas y como aún falta un buen rato para la cena vuelvo a sacar el libro que ya había guardado y leo.
Ha llegado el día de marcharnos. Es lunes.
Desayunamos hacia las 8. A las 9 estamos saliendo.
El viaje de vuelta no tiene ninguna anécdota digna de reseñar. A las dos, comemos en casa.
− Hemos de seguir con esto de los viajes; es muy interesante y gustará, si algún día alguien lo lee.
−En efecto. Si alguien lo lee. Lo que ocurre es que habrá que echar mano no solo de la memoria, también habrá que desempolvar papeles.
−Pues quedamos emplazadas.
−Quedamos.
Y vosotros, blogueros de pro, lo quedáis para seguir leyendo y opinando si os parece oportuno o/y os apetece.