Abro este blog con la intención de mantener un ameno diálogo con todo aquel que se acerque a él. Creo que lo más bonito de las relaciones humanas es esa comunicación que consiste en un intercambio de emociones, conocimientos, ideas….Esa comunicación que enriquece el espíritu.

"La relevancia de la comunicación humana, pues del contacto verbal surge un intercambio que aminora el dolor, palía la soledad y estimula el contento de vivir” Carmen Martí Gaite

lunes, 1 de noviembre de 2021

 

TIERRA” De Eloy Moreno

  Una novela de más de 500 páginas, bien escrita, bien estructurada, con reminiscencias literarias y tan sencilla y próxima en el tiempo que puede llegar y entusiasmar a cualquier lector.

  Temáticamente, en términos generales, contiene una razonable crítica de ciertos aspectos de la televisión, así como una metafórica invitación a salvar el planeta.

  Como hilo conductor utiliza el juego. No es la primera vez que vemos esta técnica en una novela. Podríamos recordar “El gran Jugo” de  Leticia Sánchez Ruiz en la que una niña ha hecho amistad con un anciano.  Cuando este muere empieza a recibir pistas de lo que él llama el gran juego. La niña las sigue acompañada de su hermano mayor. En la búsqueda a que conducen las pista encontrarán personajes sospechosos de estar espiándolos. Al final todo se resuelve bien.

 “El jardín de la oca” de toti Martínez de Lezea. Intrigante, histórica y divertida en que los personajes han de encontrar el significado de unas pistas, a veces oscuras y escondidas.

 Otra novela también titulada “El gran juego” de Carlo Frabetti. En esta, el juego es a base de problemas matemáticos. Juega Leo a través de Internet con un jugador, Hal. La curiosidad le lleva a buscar la identidad de Hal y con la ayuda de su profesora de matemáticas descubre que no es una persona sino un superordenador que ha aprendido a utilizar su propia inteligencia artificial.

 Esto nos lleva a las lecturas del autor que subyacen en toda la novela.

  Ya las primeras líneas nos hacen pensar en “Hansel y Gretel “o “la casita de chocolate”. En algún momento la narradora-protagonista aludirá a ella y su hermano como a los dos protagonistas del cuento de los Hermanos Grimm. Tanto en este cuento como en “El gran juego” de Leticia Sánchez, el hermano es el mayor de los dos. Al igual que en Tierra, los protagonistas recorren lugares guiados por unos objetos que son pistas para descubrir algo al final.

La búsqueda de algo o alguien a través de pistas que conlleva aventuras, a veces peligrosas, y encuentros con personajes sospechosos, es también frecuente en los cuentos tradicionales considerados infantiles, aunque no lo eran tanto.

 También en la Literatura en general. Tal vez, en algún aspecto se podría pensar en Telémaco, su función y significado.

  Ese objeto que resulta ser definitivo, el o los anillos ¿no recuerda algo a “El señor de los anillos? Está también el juego de las llaves que encontramos al abrir el solitario en nuestro ordenador.

  No es un caso único a la hora de apoyarse en lecturas de narrativa infantil y juvenil. Sin ir más lejos, Carmen martín Gaite tiene dos novelas en las que el punto de partida, si de la inspiración temática hablamos, es un cuento: Caperucita en Manhattan y La reina de las nieves. Si nos tomamos la molestia de leerlos, veremos ciertas similitudes.

Parece que las lecturas infantiles subyacen en la mente de Eloy Moreno

  En otro orden de cosas podríamos hablar de la estructura formal. Un primer capítulo narrado en tercera persona, al parecer, por un narrador omnisciente, que en un claro caso de analepsis nos retrotrae a “treinta años antes.”

Podría considerarse un narrador extradiegético, casi fantasma que lo sabe todo sobre los personajes y, en cierto modo promete contarlo.

 También podríamos hablar de un narrador equisciente dado que, más tarde lo veremos emplazado, en la conciencia de la protagonista e identificado con ella, que, lógicamente lo sabe todo sobre los personajes y la historia.

 Continuará alternando la primera y tercera persona de igual manera que alterna las acciones.

  A continuación, la obra se desarrolla en varias partes: una primera sin título; segunda, titulada EL CONCURSO (varios años antes de la muerte de mi padre); tercera, El despegue; cuarta Tierra; quinta, Fin.

 Cada una de ellas dividida en secuencias de variada extensión, a veces muy breves. en que se alternan acciones con sus tiempos, y espacios correspondientes. Siempre en una línea que nos recuerda inevitablemente “las mil y una noches”, va dejando las acciones, las situaciones en suspenso, con lo que mantiene vivo el interés de los lectores.

La división en secuencias, inevitablemente nos lleva a recordar “La colmena” de Cela.

  Hay quien piensa que esta técnica puede haber sido utilizada bajo el influjo de las series televisivas. Teniendo en cuenta que uno de los temas de la novela, como veremos, es el mundo de la televisión, podría ser. También sería la influencia más próxima al autor en el tiempo. También hay referencias a lugares o la publicidad como cuando en El bolígrafo de gel verde” hace mención del famoso toro de Osborne en las carreteras.  Otra posible influencia del mundo actual serían los juegos que aparecen cuando intentamos hacer un solitario. Concretamente hay algunos con llaves que invitan a encontrar la adecuada para abrir determinada puerta. No obstante, teniendo en cuenta los conocimientos literarios que se desprenden de la narración, prefiero inclinarme por lo primero. Es fácil y tentador pensar que hoy la literatura se nutre del cine y la televisión. Desgraciadamente en algunos casos no muy felices es así. Sin embargo, no debemos olvidar que todo estuvo antes en la literatura y que, la buena literatura y buen cine, se retroalimentan.

  En otro orden de cosas, en algún momento puede parecer una novela de búsqueda. Hay una frase en la novela que casi nos da la pista” Fue al final de aquel viaje cuando me di cuenta de que el principal problema de buscar la verdad es encontrarla y no saber qué hacer con ella” De hecho la protagonista no busca tanto algo sino conocer algo de su padre e incluso, tal vez conocerse a sí misma. ¿Como Telémaco buscando a un padre al que en principio no reconoce? ¿No podría recordar algo a Fernando Ossorio el protagonista de “Camino de perfección” de Baroja? Y dado el final tal vez también haya algo de formación iniciática.

  En cuanto a la crítica a ciertos aspectos del mundo de la televisión, es evidente que se centra en esos programas tipo, “Gran hermano”, “perdidos en la isla”, etc. (no conozco muchos; algunos ni de nombre). Alude incluso a “Master chef”. Tal vez si se ha decidido por el simulacro de viaje a Marte, ha sido por la actualidad de que goza la posibilidad de viajar al menos un ratito al espacio. Va presentando todo el proceso del programa al tiempo que descubre los trucos utilizados y la inmersión en el programa de la publicidad, que es quien lo paga. Se trata de televisiones privadas que podríamos reconocer fácilmente. Las hay que interrumpen el capítulo de una novela en el momento más interesante con diez o quince minutos de publicidad. También, a veces las películas ¿no es indignante que cuando le quedan veinte minutos a una película para terminar la interrumpan varias veces hasta conseguir que nos de la una de la madrugada frente al televisor si no queremos irnos a dormir sin conocer el final?

  También en lo que a la temática se refiere no deberíamos olvidar el tratamiento que da a las relaciones humanas: la de la protagonista con su padre, y/o con su hermano; o la de los convivientes del concurso a Marte en esa especie de gran hermano.

 El estilo narrativo es sencillo pero correcto, ameno, claro. Domina la narración frente al diálogo, que, no obstante, aparece cuando lo requiere la acción y confiere algo de agilidad al texto. No falta la descripción acertad de personajes y lugares; siempre la estrictamente necesaria, a base de acertadas pinceladas.

  El final es sorprendente, bonito, aleccionador.

  Tal vez podría decirse bastante más de esta obra, mas no sería prudente. No es este el lugar adecuado para un texto demasiado extenso.

He comprobado que ya en su primera novela “El bolígrafo de gel verde” se encuentran rasgos de estilo y técnica que ira desarrollando posteriormente. Así:

La presencia de sus lectura infantiles y juveniles En el inicio de “El bolígrafo de gel verde” nos encontramos con el cuento de “los tres cerditos” y al describir a unos personajes los compara con Olivia de Popeye y Brutus. Y Pippi Calzas Largas.

 También el mundo de la televisión con alusión a Cuéntame.

 O la distribución en capítulos y secuencias, en las que deja abierta la puerta para esperar lo que pueda seguir.

Los constantes casos de analepsis y prolepsis.

La narración en primera persona.

La búsqueda. Las relaciones humanas, que también aparece en “Invisible”.

Tal vez en esta su primera novela está el germen de toda su producción. De hecho, en Tierra ha perfeccionado y ha pulido su estilo.

  Me atrevería, para terminar, a decir que este autor responde a lo que dice sobre la novela, Eduard, un personaje de “Los monederos falsos”, que una buena novela, hay que escribirla con ingenuidad y que hay que empezar por creer en lo que se narra …y narrarlo con toda sencillez.

¿La has leído?¿Te ha gustado? Espero tu comentario.

miércoles, 13 de octubre de 2021

   

   El espejo del alma.

 ¿La cara espejo del alma? piensa Agustín mientras acaba de retocarse la barbita ante el espejo de su minúsculo cuarto de aseo. Así pues, ahora estoy entre dos espejos: mi cara y este en que me veo reflejado. Y tentado estoy de decir también como aquel: pues creo que, no soy, bien mirado, tan disforme ni feo. Sin embargo…algo no funciona… ¿Qué ocurre, pues?  

Visto lo visto parece que mi cara-espejo hubiera salido de “el callejón del gato”

FIN

                                                                            

viernes, 1 de octubre de 2021

 Un verano para leer: Claudio Guillén y “El infinito en un junco”

  Empecé el verano acabando la lectura de “Hierba mora”. Una novela interesante y curiosa.

  A continuación, me enzarcé en la lectura de un estudio sobre Literatura comparada, una materia que me entusiasma. Como no es lectura de recreo, al menos no para todos, no la voy a comentar aquí. Su título es “Entre lo uno y lo diverso “de Claudio Guillén. Ed. Planeta.

  A mí me vino muy bien para refrescar ideas y conocimientos que creía tener, pero dudaba algo de mi memoria. También me ayudó en la lectura de las novelas que leí a continuación. Pero de esto ya hablaré cuando lo requiera la ocasión.

  Llegó luego el turno a “El infinito en un junco” de Irene Vallejo. La tercera lectura o segunda relectura Me he empeñado en descifrar qué es realmente esta obra, en cuanto a género literario. Para unos es novela; para otros, ensayo.  Un breve intercambio de ideas en wasap, me despertó el deseo de profundizar en la obra que ya había leído. Resulta que alguien comentó que le sobran unas cuantas páginas; otra persona insistió que es ensayo sin lugar a dudas, no en vano acababan de otorgarle el premio “Ensayo 2020”. Hubo quien dijo que el ensayo no es literatura. Lo primero que hice fue empezar por la base. Me fui a Lázaro Carreter

  Premio OJO de la Crítica. Mejor Obra de No Ficción en los recientes X Premios de Literatura Histórica por El infinito en un junco. La invención de los libros en el mundo antiguo (Siruela, 2019) Premio Ensayo 2020

  Empezaré, como debe ser, por definir “Ensayo”. En el manual de lengua de COU de Lázaro Carreter con el que hemos estado martirizando durante años a los alumnos leo: “Hoy el ensayo es tal vez el género literario más cultivado en todo el mundo.” En él “un autor presenta, a ser posible con originalidad, un tema cualquiera, destinado a lectores no especializados en un espacio normalmente abarcable en una sola sesión de lectura” (Muy breve o de unas pocas páginas).

Aquí me surge el primer problema. Esta obra no se lee en una ni tres sesiones.

  Continúa: “El buen ensayista suele exponer y argumentar.” “El ensayo es un género literario por tanto quienes lo cultivan suelen prestar especial atención a la forma”.

  La exposición no describe, no cuenta, no argumenta.

  Se presenta la segunda duda. La obra se inicia con un prólogo narrativo mediante la forma del presente: “misteriosos grupos de hombres a caballo recorren los caminos de Grecia…

  Continúa con unas digresiones, a veces metaliterarias, en torno al proceso creador. “Todo debería estar ahí, el tono, el sentido del humor, la poesía, el ritmo, las promesas…”, “¿Y si empiezo narrando un viaje?”

Incluso plantea los sentimientos, de los viajeros encargados de ir a buscar los libros que se muestran hartos de jugarse la vida por los caprichos de un loco. ¿No es esto perspectivismo?

  Por fin, casi al final leemos:” Este relato es un intento de continuar la aventura de aquellos cazadores de libros…”

En cierto modo en el prólogo está contenido todo. No haría falta más.

  Continuemos con las características del Ensayo de que hablábamos.

  En el expositor ha de dominar una actitud objetiva. A veces aparece la argumentación con el fin de convencer.  

No es así, precisamente en esta obra.

  Exponer es presentar una cuestión con la intención de hacerla conocer y comprender a otras personas. Consta de tres componentes: invención (acopio de hechos, documentación), la hay; disposición (orden en que se exponen, requiere un plan que dependerá de varios fatores), aquí me permito dudar; elocución (expresión lingüística definitiva: objetividad: ¿?; orden, ¿? claridad, sencillez…)

  No obstante, no deberíamos olvidar que Actualmente algunos de estos principios se han flexibilizado de manera que el ensayista puede realizar un escrito con una extensión elegida dependiendo del tema, por ejemplo; manifestar un estilo personal con que expresar lo que sabe más lo que siente y opina. Estas novedades nos quitarían la razón en algo de lo que hemos dicho.

Pero sigamos con el ensayo y con la obra que nos ocupa. Así, los ensayos hoy se pueden clasificar atendiendo no solo al tema (históricos, filosóficos, etc.) sino también a la forma, en cuyo caso podríamos estar ante el llamado ensayo literario porque narra, o se ha buscado un valor estético que se verá reflejado en el estilo y el uso del lenguaje (Gabriela González). Algunos los consideran un género híbrido porque unen el análisis lógico con la creación estética, el uso artístico del lenguaje…

Suelen, entonces, contar con la siguiente estructura:

  Una breve introducción donde se coloca la tesis que se intenta desarrollar o el tema que se abordará. También aquí, puede el autor especificar la metodología que piensa usar, incluso textos y obras que tiene la intención de analizar. 

  A continuación, el desarrollo, donde el autor describe los datos que ha encontrado acompañándose de apreciaciones personales.

  Continuará analizando el contenido, estableciendo argumentos con que sostener su tesis inicial, con citas de textos y autores que coincidan con sus puntos de vista.

Por último, llegará a la conclusión donde puede resumir lo expuesto, realizar un esquema que explique el proceso de escritura, bibliografía, agradecimientos etc.

 Con la NUEVA CRÍTICA la noción de género pasa a un segundo plano y solo N. Frye concede una atención pormenorizada al problema: “el género se determina por las condiciones que se establecen entre el poeta y el público"

 Últimamente, para Lázaro Carreter, la noción de género no se justifica solamente desde el lado del emisor del mensaje literario sino también desde el lado del receptor. O sea que la crítica moderna otorga un papel indiscutible en el problema de los géneros al factor de RECEPCIÓN. En este caso habrá que contar con la formación del receptor, songo.

 Como veremos más adelante esto ha ocurrido con los lectores de “El infinito en un junco”

  En cuanto a los géneros ha surgido un nuevo concepto: Plurigénero, cuando la construcción de un texto requiere el concurso de géneros diversos.

 

  Centrémonos en “El infinito en un junco” ´

  Se presenta como ensayo. No obstante, la misma autora ha comentado como el jurado del primer premio que recibió, el que la dio a conocer, le hizo notar que había “creado” una especie de género nuevo, una mezcla de ensayo y novela. De hecho, el premio fue “de narrativa”

  Verdaderamente cuando leemos el texto, casi en todo momento, nos sentimos más cerca de la novela que del ensayo. Nos puede recordar la lectura de una novela histórica. De hecho, en las breves notas que acompañan las ediciones se alude a su carácter tanto de novela histórica como de aventuras.” es también una historia del helenismo”.

  Recurriré ahora a comentarios críticos en prensa y entrevista. Leo, por ejemplo:” El cuidado ensayo de Irene Vallejo sobre la invención de los libros en el mundo antiguo aúna la voluntad pedagógica y la calidad literaria”. O bien: “el relato de Vallejo, adquiere una dimensión literaria que trasciende el mero recuento.

¿Es, pues, un ensayo literario?

  Más adelante:” …logra su propósito de contar una historia de muchos siglos en pocos cientos de páginas, aunando la sensibilidad y el criterio con la capacidad narrativa y una idea de la pedagogía que no rebaja la materia de la que trata” …

O sea que es un ensayo, pero lo que destaca es la capacidad narrativa. Ya hemos señalado como la obra se inicia con un prólogo narrativo. :” Este relato es un intento de continuar la aventura de aquellos cazadores de libros….”

  El capítulo 57 empieza como un cuento:” érase una vez…”

 También encontraremos técnicas propias de la novela como cuando plantea los sentimientos, de los viajeros encargados de ir a buscar los libros que se muestran hartos de jugarse la vida por los caprichos de un loco. ¿No es esto perspectivismo? Nos hemos preguntado.

  Continúo informándome, y leo: “…el relato de Vallejo, adquiere una dimensión literaria que trasciende el mero recuento.” Su originalidad se pone de manifiesto en la estructura digresiva, con eventuales apelaciones al lector, a quien Irene Vallejo se dirige en segunda persona, y en el frecuente uso de reflejos y referentes contemporáneos que aportan luz retrospectiva. Esto último no deja de tener sus riesgos…” (se da por sentado que la autora los ha superado).… o interpola en la narración numerosos episodios –muy alejados en el tiempo, pero no en el espíritu– del largo itinerario que se remonta a la legendaria neápolis fundada por Alejandro junto al delta del Nilo.”

Estructura digresiva: leamos ejemplos de la obra: Ya en el prólogo podría hablarse de metaliteratura:” Siempre me asusta escribir las primeras letras”. “Todo debería estar ahí el tono, el sentido del humor, la poesía, el ritmo. Las promesas…” “Escribir es intentar descubrir lo que escribiríamos si escribiésemos”.

  Intercala una historia de tipo celestinesco, traducción libre de un texto del siglo III a. de C. Considera la alcahueta como una de las primeras Celestinas de la historia de la Literatura. Introduce el diálogo. Hay narración y descripción.

Hay que hacer notar el subjetivismo presente en innumerables momentos de la obra. En el capítulo 21 asistimos a un relato auto biográfico. Su estancia en Oxford. En los capítulos 27 y 28 se ha trasladado a Italia, Florencia. Relato de su periplo a la caza de información. El capítulo 61 también muy personal:”” Mientras escribo, termina diciembre en medio de la habitual neurosis de los más vendidos…” (mira por donde ella acabó en una de esas listas)

Cap. 62 y ss. Safo. Un toque feminista.  Su relación con la profesora de griego de bachiller

Cap.67 el teatro 

 Más opiniones: Uso de reflejos y referentes contemporáneos que aportan luz retrospectiva. Por ejemplo, Cavafis, “Cuarteto de Alejandría”, Borges y su “Biblioteca de Babel”. Incluso “El señor de los anillos” para hablar de la obsesión de Alejandro por perpetuar su recuerdo:” igual que Frodo y Sam, Alejandro soñaba con tener una leyenda propia, entrar en los libros para permanecer”.

Sin olvidar el cine.

Muchas de estas idas y venidas en el tiempo no dejan de ser ejemplos de analepsis y prolepsis.

Bien avanzada la obra, la primera parte, aparece por fin la que parece la idea primigenia y esencial de la obra: el libro. “:” El primer libro de la historia nació cuando las palabras, apenas aire escrito, encuentran cobijo en la médula de una planta acuática”

Descripción de los primeros libros y:”. Conocemos las palabras aladas (metáfora), a través de su contrario, las palabras inmóviles de la escritura. Una vez transcritas esas narraciones perdieron para siempre su fluidez, su elasticidad…salvar aquella herencia exigió herirla de muerte”

Termina esta parte con referencias autobiográficas, a la tecnología moderna, etc.

. Y Safo, un toque feminista. 

La obra consta de dos partes:  I. GRECIA IMAGINA EL FUTURO. De la que acabamos de hablar

  II.LOS CAMINOS DE ROMA

 Se inicia con Rómulo y Remo

 Sigue en la misma línea de las digresiones: literatura, cine, pasado, presente…

 Historia de roma.

  Incluye la vida pobre del escritor, el peligro de ser librero. Parece en algún momento que la librería sustituye a la biblioteca,

 También, casi para acabar la figura de una mujer Sulpicia.

 Tal vez entre el prólogo y el último cap.  se podría condensar la historia del libro.

  En definitiva:” El infinito en un junco', un ensayo atípico, no le tengan miedo, en el que la ficción sirve de hilo conductor de la información. ¿Dónde empieza la lección, la tesis, lo que nos quiere enseñar la autora? Se preguntarán al adentrarse en sus páginas”. Tan atípico que no sabemos cómo calificarlo, dónde incluirlo. ¿novela- ensayo.?

¿Cabría decir algo similar a lo que dijo Baroja sobre Dostoievski?: Este resultado, no me figuro que sea deliberado, sino más bien una consecuencia de un desdoblamiento mental y de premura de tiempo…”

BIBLIOGRAFÍA

Lázaro Carreter “Lengua de COU”

García Berrio.” Los géneros literarios”

Varias páginas de Internet.


miércoles, 15 de septiembre de 2021

 

  Variaciones sobre un mismo tema

La mujer de la foto sonreía con dulzura, con una sonrisa misteriosa, diríase giocondesca. Siguiéndole el rastro se aprecia que esa sonrisa se repite en fotografías de varios momentos de su vida. ¡Eureka! Descubrimos que en todas esas fotografías estaba embarazada.

De ahí su expresión tan particular.

Versión 2                                        

 La mujer de la foto sonreía, con una sonrisa que casi hiela la sangre. Pero ¿a quién´ mira? Podría ser a quien le hace la fotografía. Mas ¿por qué esa mirada? Parece de odio y triunfo al mismo tiempo. ¡Ah, ya! Se trata de su hija, aquella a la que consiguió cortar las alas y ahora la tiene bajo su absoluto dominio.

Bien venidos tras el verano

jueves, 1 de julio de 2021

 

  La espera

   “Son las doce horas, un minuto y quince segundos” Una hora menos en Canarias, por tanto, esto no ha pasado. Hace un minuto que he llegado; se puede retrasar por algún imprevisto. Lo normal es que sea la mujer la que se retrasa, pero todo puede ocurrir. Se mira en la luna de un escaparate: Estoy perfecta; se va a quedar de piedra. Pasan unos minutos, pero debo tener paciencia: Lo malo es que la gente empieza a mirarme. No pasa nada; una hora menos en Canarias: Aún puede llegar…

Hasta el próximo.

martes, 15 de junio de 2021

 

LA MARQUESITA EULALIA

 Microrrelato)

La marquesita Eulalia tiene lindos ojos azules, es maligna y bella. Su boca es roja y carnosa como una fresa.

La marquesita Eulalia es coqueta y divina.

La marquesita Eulalia es como una mariposa que va de flor en flor y en ninguna se queda.

La marquesita Eulalia es linda, traviesa y siempre ríe, ríe, ríe.

La marquesita Eulalia deshoja con sus rosados dedos una margarita.

La marquesita Eulalia concede a dos rivales a un mismo tiempo risas, dulces miradas y claros coqueteos. Son el hermoso vizconde rubio y el abate joven de los madrigales. Y ríe, ríe, ríe.

¡Pobre de aquel que de su amor y risas se fíe!

La marquesita Eulalia también tiene un paje que la estrechará entre sus brazos en el idílico jardín y que aun siendo su paje será su poeta.

La marquesita Eulalia a los tres seduce y cuando oye sus quejas de amor ríe, ríe, ríe.

La marquesita Eulalia es divina paro cruel. Y siempre ríe, ríe, ríe

¿Dónde nació? ¿De dónde vino la divina Eulalia? ¿De las frías tierras del Norte? ¿De las cálidas del Mediodía?

Quién sabe. Ella sigue con su cruel y eterna risa de fresa.

 Eulalia ríe, ríe, ríe

martes, 1 de junio de 2021

 

NO PUDO SER

(Microrrelato)

      Apareciste como suave brisa, que acaricia las florecillas incipientes, haciéndolas cimbrearse con gentil movimiento. Te acercaste cauteloso como el aire a la esbelta calla, a las amapolas.  

      ¡Primavera, juventud, ingenuidad, confianza…! La halagaste, “engatusaste”, sedujiste, cautivaste. ¡La engañaste!

     Llegó el verano, y con él los ardores excesivos que agotan y agostan; las veraniegas tormentas imprevistas, impredecibles, repentinas que igual que vienen se van y aquí no ha pasado nada. Te empezaste a desenmascarar. La sorprendiste, desconcertaste, aturdiste. ¡La desilusionaste!

     El otoño, todo lo alteró en exceso. Vendavales, huracanes, lluvias, inundaciones, granizo, incluso nieve. La hundiste en un mar de dudas. Ya la llevaste a la decepción absoluta.

     El gélido invierno con sus borrascas continuas y tempestades descubriría una naturaleza casi desconocida. Ahí, fuiste ya, el huracán que anhela dominar, arrasar, subyugar. ¡La descorazonaste!

    Intentaste que volviera a creer, que todo volviera a empezar. Pero era tarde, demasiado tarde. Se había, la habías convertido en la alta torre dispuesta a desafiar tu poder; en la enhiesta roca que no se dejaría romper…Ya no podía ser.  

¡Ya No pudo ser!