Abro este blog con la intención de mantener un ameno diálogo con todo aquel que se acerque a él. Creo que lo más bonito de las relaciones humanas es esa comunicación que consiste en un intercambio de emociones, conocimientos, ideas….Esa comunicación que enriquece el espíritu.

"La relevancia de la comunicación humana, pues del contacto verbal surge un intercambio que aminora el dolor, palía la soledad y estimula el contento de vivir” Carmen Martí Gaite

sábado, 1 de junio de 2019

Algo muy personal.



      
Un ciclo de conferencias de carácter científico. Uno de los conferenciantes, aunque extremadamente joven ya considerado una eminencia, acaba su exposición. Tras los aplausos pasa a ocupar su lugar junto a sus compañeros en la primera fila del ala izquierda de la sala.
  Al mismo nivel, pero en el lado derecho, está como parte del auditorio su joven y bonita esposa. No es científica, pero ha acudido a escuchar a su marido al que admira. Él, apenas ocupa su lugar la busca con la mirada, la localiza y le sonríe. con unos ojos claros de belleza indescriptible Ella le responde con otra dulce sonrisa. También sus ojos son bellísimos. Castaños con reflejos verdes y algún destello dorado. Entre tanto, una hermosa mujer de negra melena y ojos esmeralda, situada tras el científico, le habla mostrando su mejor sonrisa. Él asiente con la cabeza sin apartar la vista de su esposa.
Una vez en casa.
-Cariño, me han propuesto un trabajo de investigación muy interesante. Habría querido consultarlo contigo antes de aceptar, pero me han urgido y he aceptado. Hay algo que no me gusta. Me va a suponer una temporada de trabajo extra, generalmente por las noches debido a que necesitamos trabajar cuando el laboratorio esté libre. Parece que es una investigación, que de momento se va a llevar con cierto secretismo. ¿Qué piensas?
-Ya da igual lo que yo piense ¿No? ¿Y colaborarás con la guapa científica de espléndidos ojos verdes que te hablaba con tanta simpatía mientras tú parecías sonreírme a mí?
-Te sonreía, no lo parecía. Solo escuchaba algo que me decía y asentía, pero mi interés eras tú. Van a ser unos meses difíciles, lo sé, pero lo superaremos. Es muy tentadora la propuesta, desde el punto de vista científico.
-Ya. Siento si te ha molestado mi respuesta. Sobreviviremos, cariño. Te lo aseguro.
 El científico siente que no le está compensando el dichoso experimento. Su mujer está triste. Apenas si se ven. Él se ve obligado a llegar a casa de madrugada. Siempre, indefectiblemente deja ropa en el lavadero y se ducha, antes de deslizarse entre las sábanas junto a su esposa sin atreverse casi a tocarla por no despertarla, la mira con extrema. ternura y suspira. Ella, no obstante, está despierta. Además, empieza a sospechar algo que no le gusta.
Al cabo de unos meses, un día antes de salir hacia el laboratorio.
-Cariño, esto no se volverá a repetir. Apenas si me compensa desde el punto de vista científico y emocionalmente me disgusta. Casi no nos vemos, tú estás triste y temo que piensas algo que no es. Queda ya poco y cuando acabe me despido de estos experimentos para siempre. Mi vida sois tú y mi aula.
- ¿Es absolutamente cierto? ¿Tu decisión es irrevocable?
- Completamente.
-Entonces ya puedo decirte algo que te he ocultado, aunque cada día se hacía más difícil, por no interferir en tus decisiones. ¡Vamos a ser padres! ¡Estamos embarazados! Y, además son dos.
- ¿Es posible? Pues…ay, no sé qué decir. De ahora en adelante no nos separaremos jamás.
  Terminado el trabajo, se organiza un encuentro para comunicar los resultados y nuevos proyectos. Acude la esposa del científico. En la mesa, podríamos decir presidencial, están los tres miembros del equipo que ha llevado a cabo la experiencia. Cada uno explica cuál ha sido su aportación. Al terminar periodistas que han asistido a tan importante evento preguntan
- ¿Van a continuar con esta labor? ¿Será el mismo equipo?
Habla en primer lugar la mujer.
-Sí. Vamos a continuar puesto que la Ciencia necesita de nosotros y de estos trabajos. Yo seguiré, pero el resto del equipo debe responder por ellos mismos.
-El ser mujer ¿no la invita a reducir esta tarea y, por ejemplo, ser madre?
-Vivimos en el siglo veintiuno. Es casi un insulto hacer esa pregunta a una mujer.  Considero que a lo fundamental que ha de aspirar el ser humano, y por supuesto también una mujer, es a realizarse de forma completa, a la excelencia. Y esa es mi vocación. La Ciencia nos necesita.
-Perdón. No quise ofenderla. El resto del equipo ¿qué opina?
-Estoy de acuerdo con mi compañera y como ella tengo intención de continuar con esta labor, con este u otro equipo. Eso ya lo dirán las circunstancias.
Nuestro científico se ha reservado la última intervención. Su esposa lo mira expectante.
-Verdaderamente esta ha sido una actividad, enriquecedora e interesante desde el punto de vista científico. No obstante, yo no pienso repetir la experiencia. Yo soy hombre de familia y de aula. Para mí la vida está en mi hogar con mi esposa y los hijos que ya vienen de camino y en el aula con mis alumnos. La Ciencia también necesita profesores que compartan sus conocimientos con sus alumnos.
 Mi esposa, por prudencia y no interferir en mis decisiones me ocultó hasta el momento oportuno la buena nueva. Este trabajo me ha privado de acompañarla a la ginecóloga, ver la primera ecografía de mis hijos, sí son dos, estar a su lado y compartir la emoción de saberlo en el primer momento. No me lo perdono. Señores, con todos mis respetos para el resto de opiniones, la excelencia puede darse de muchas maneras. Mi esposa, por ejemplo, es mujer de letras y es doctora y excelente en cuanto hace y va a ser madre. La realización personal es eso, algo muy personal.
-Pero, profesor ¿la posibilidad de un Nobel, por ejemplo, si continuara…no le atrae?
-No. En absoluto
FIN

miércoles, 15 de mayo de 2019

GLOSA. Novela de Juan José Saer



    Juan José Saer nació en Serodino en 1937 y murió en París, donde vivió casi 40 años dando clase en la Universidad, en 2005.
  De su obra se ha dicho que es la mejor narrativa que ha dado Argentina después de Borges. Ensayista, novelista, cuentista y poeta.
  Su estilo se ha calificado como complejo, original y difícil de encasillar.
  Una idea en la que insiste en sus textos:” La patria de un escritor no es sino la infancia y la lengua.”.
  No me explayaré, ni siquiera me detendré en recopilar aquí datos que se pueden encontrar con facilidad y solo serían una copia. Únicamente me interesa dejar constancia de la impresión que me ha causado la lectura de su novela GLOSA.
  Es una obra compleja. Cuando se empieza su lectura uno piensa que no podrá continuar, que no entiende nada. No obstante, pronto hay algo que cautiva y nos lleva a leer con avidez las 220 páginas que la componen.
  Un primer problema con que nos podemos encontrar es la lengua. Evidentemente hay innumerables términos del habla de argentina que dificultan, a veces, la comprensión del texto. No obstante, el contexto ayudará.
  La obra se divide en tres partes que se corresponden con cuadras (manzanas de casas en el habla de argentina
Primera parte: las primeras siete cuadras
Segunda parte: las siete cuadras siguientes
Tercera parte: las últimas siete cuadras.
  Llama la atención, de momento, la presencia de los números tres y siete. Ambos tienen en ciertos ámbitos un valor cabalístico o esotérico.
  El siete abunda en la Biblia, y textos religiosos, aunque sin valor cabalístico, creo. Las siete plagas de Egipto., los 7 pecados capitales, los 7 sacramentos, las 7 virtudes, 7 días de la creación…
  En otros ámbitos: siete los sabios griegos, siete las maravillas del mundo, siete novias para siete hermanos, los siete enanitos, los siete colores del arco iris, los siete días de la semana, las siete notas musicales…
  Desde la Antigüedad, el número siete apareció como una manifestación del Orden y de la Organización cósmicos. El Número 7 está considerado como Eficiencia, Integridad, Concentración, Clemencia, ansias de Vida Ascendente.
  Otro número muy repetido en la novela es el tres. El tres, leemos, es un número perfecto, la imagen sensible de la divinidad. Son muchas las triadas divinas que podemos encontrar.
  En el tres existe Armonía, Arte, Belleza. El 3 permite la realización de nuestros caros anhelos. Recordemos también que al trébol se le adjudica el significado de buena suerte.
  Todo esto no ha sido mas que una digresión, no sé si inútil, una serie de elucubraciones tal vez absurdas sobre un aspecto que me ha llamado la atención.
  Vuelvo a la obra. Sin olvidar que, a pesar de que el autor ha roto con la tradición decimonónica de estructurar la novela en: Presentación, desarrollo y desenlace, la ha dividido en tres partes.
  El número total de cuadras es veintiuno. Múltiplo tanto de siete como de tres.
  Y podríamos seguir elucubrando con la presencia del número tres. Algunos personajes aparecen en grupos de tres. Por ejemplo. Isabel, Leto y su padre; Isabel, su marido y Lopecito; a partir de un cierto momento los personajes que dialogan son tres: el matemático, Leto y Tomatis; también al cumpleaños de Washington llegan otros personajes en trío: Héctor, Elisa y Rita Fonseca. Por otro lado, son tres los mosquitos de la absurda historia que ocupará varias páginas. Incluso el tiempo aparece en tres segmentos: presente (el relato principal, el que transcurre alrededor de las cuadras) pasado y futuro en los numerosos casos de analepsis y prolepsis. Así como en las digresiones.
 La idea ¿pudo actuar en el autor de forma consciente o inconsciente? O ¿es casual?
Centrémonos en los conceptos de tiempo y espacio.
  Se inicia la obra situándonos en un tiempo impreciso. Podría ser octubre o noviembre; ¿año? Sesenta o sesentaiuno; ¿día? Cualquiera, por ejemplo el catorce, o el dieciséis, el veintidós o el veintitrés. Se decide por  el veintitrés, por ejemplo. Y de 1961. "Qué más da". Agrega. Esta imprecisión va a impregnar  la novela.
Se ha dicho que Saer presenta sus historias de forma compleja, no según el tiempo histórico sino de un tiempo subjetivo
Hemos empezado hablando del tiempo. Ese día, un tanto impreciso, da igual cual sea, de 1961, en que se inicia la acción es el tiempo en que esta se va a desarrollar: un día. No obstante, hay otro tiempo. Habrá en varias ocasiones tanto analepsis, desplazándonos a 1949; como prolepsis, llevándonos a 1969.Por ejemplo.
. Unas veces forman parte del relato del narrador omnisciente, otras son recuerdos de los personajes que aparecerán como reflexiones o monólogos que se producen, con un realismo asombroso. Mientras un personaje habla, casi en un continuo monólogo, el receptor se abstrae en sus propios pensamientos y/o recuerdos, también en forma de monólogos.
  Mas no olvidemos que tiempo y espacio en una novela van o han de ir siempre de la mano. En este sentido, tal vez tendríamos que calificar esta novela, según el criterio de E.   MUIR como novela chronicle puesto que se da una descripción de la vida a través del tiempo y del espacio.
Según Thibaudet en la temporalidad está la clave de la composición novelesca.
 El profesor Baquero Goyanes considera que. El tiempo del novelista tiene necesidad del espacio, para asociarnos a los procesos concretos de los personajes y para que, en virtud de su entrecruzamiento, pueda darse la composición de un mundo. Agrega que, en una novela necesitamos siempre del transcurso del tiempo para poder percibir claramente su estructura. La novela, pues, es proceso.
Y para terminar con este aspecto recogeremos las palabras de Charles Du Bos según el cual “La longitud es la necesidad primordial de la novela que se proponga situarnos en posesión de un mundo…" "…el tiempo del novelista tiene necesidad del espacio para asociarnos a los procesos concretos de los personajes, y para que, en virtud de su entrecruzamiento, pueda darse la composición de un mundo"
  Pasemos ahora a prestar alguna atención al espacio. También habremos de recurrir a alguna opinión autorizada en lo que a Saer o a los aspectos novelísticos en general se refiere.
  Empezaremos por lo que dice Piglia a propósito del espacio en la obra de Saer. Considera que en la obra del autor que nos ocupa la cartografía ficticia es siempre la ciudad de Santa Fe y sus alrededores, aunque aparece normalmente citada como “La Zona” Eso sí, será siempre su tierra natal.
Considera Piglia que el universo de Saer no se ubica en un espacio ni enteramente ficcional ni enteramente concreto, sino en un territorio ambiguo donde no suelen aparecer nombres concretos.
No obstante, en Glosa, ya en la primera página nos da el nombre de la primera calle por la que se va a mover Leto: San Martín, la calle principal. También cita la ciudad de Rosario; Rincón, donde tiene lugar la fiesta de Washington; o Arroyito…   considera, así mismo Piglia, que el espacio de Saer se mueve entre el documento y la creación; que, no obstante, consigue dar unidad al relato, aunque convirtiéndolo en complejo y compacto. De esto puede dar razón cualquier lector.
Tampoco podemos olvidar el concepto de narrar que el propio Saer expone en “El concepto de ficción” Para él “narrar no consiste en copiar lo real, sino en inventarlo…”
  Así pues, el tiempo se distribuye en presente, el transcurrido durante el recorrido de las veintiuna cuadras; pasado y futuro en las reflexiones y recuerdos de los personajes y del mismo narrador.
El espacio será más variado.
Numerosas la calles por las que andan Leto, el Matemático y Tomatis. Están descritas con todo lujo de detalles, lo que confiere una intensa sensación de lentitud. No solo eso, es que se detallan los atascos en la circulación, las dificultades para cruzar una calle, etc..
Los lugares que ha visitado el Matemático que acaba de regresar de Europa.
 El viaje de Leto con su madre a Rosario.
Rincón donde tiene lugar la fiesta de cumpleaños de Washington.
El barco en el que el Matemático y Botón se encuentran y éste relata su versión del ya famoso cumpleaños.
Además de interiores de casas, etc. 

  Hemos hablado de imprecisión. Imprecisión en la historia que cuentan tres personajes desde sus diferentes puntos de vista; en las opiniones y discusiones sobre alguna expresión…
  Al principio pensamos en un narrador omnisciente, que estará presente en toda la obra y narra como si estuviera haciéndolo de viva voz, hablando con alguien, por la frecuente repetición de latiguillos como ¿no?, decía. O ¿se trata acaso de un monólogo interior? En efecto parece que la novela está construida a modo de   monólogo interior en el que alternan el diálogo y los pensamientos de los personajes.
  La acción propiamente dicha podríamos decir que se inicia in media res. El narrador hace aparecer al primer personaje: Leto (Ángel Leto). Se detiene ahora, como hará a lo largo de toda la obra, en contar con toda suerte de detalles la situación, incluso emocional de Leto, una serie de recuerdos de un tiempo no demasiado lejano. Recuerdos que sirven para presentar a otros personajes, Isabel (la madre), el padre, Charo y Lopecito ¿Cómo no recordar aquello de que “novelar es demorarse con amor”? También el lector forzosamente  se demora pues la lectura casi le obliga a detenerse a cada paso, para comprobar por dónde camina Leto, qué piensa, con quién se cruza o se tropieza. Es una mañana de primavera y casi nos sentimos en la necesidad de aliviarnos de ropa pues está subiendo la temperatura, o a mirar cómo será la sombra que proyecta el sol. Entre los recuerdos de Leto se nos “cuela” otra historia, en la que introduce la voz de otro personaje.
  Si nos fijamos parece una escena cinematográfica. Podríamos, si se tratara de un vídeo, detener la imagen y dibujar el trazado de las calles con sus manzanas o cuadras, escuchar el claxon de los coches, etc. El relato, todo él, se desarrolla a cámara lenta.
  Cabría ahora recordar que el autor antes de trasladarse a París fue en la Universidad Nacional del Litoral profesor de Historia del cine y Crítica y estética cinematográfica. Es fácil pues comprender que su técnica narrativa tenga una gran influencia cinematográfica.
 Al cabo de varias páginas hará su aparición otro personaje, que va a seguir junto a Leto casi todo el resto de la novela. Es el Matemático. Su descripción será a base de establecer un contraste con Leto. A través de él el narrador expondrá algunas curiosas opiniones sobre Europa de no menos curiosa manera. Cada ciudad el Matemático la identifica de forma más o menos similar varias veces a lo largo del relato. Londres, un problema de alojamiento y unos manuscritos en el Museo británico; París, una lluvia inesperada; Aviñón, un calor matador….
  Con la aparición de este personaje el relato se convierte casi en un diálogo, aunque a veces parezca un monólogo. Y el narrador alternativamente será el omnisciente y el Matemático. A partir de un momento dado van a hablar de una fiesta en la que ninguno de los dos estuvo, pero el Matemático tiene la versión de Botón. La fiesta es el cumpleaños de Washington Noriega. Este es en cierto modo el núcleo o tal vez el motivo de la novela. A través del relato de la fiesta aparecen otros personajes tan curiosos, al menos  como los que ya conocemos. Veamos: Un poeta, al que se nombra solo así, Cohen y Silvia su mujer, Tomatis y Beatriz, Barco y la Chichito, Basso, Marcos Rosemberg, el Centauro la señora de Basso, Noca, el Gato, Héctor, Elisa y Rita Fonseca. De todos tendremos cumplida información: aspecto, costumbres, manías, trabajo…
Habrá dos versiones de la fiesta, en ciertos aspectos diferentes, una de Botón y otra de Tomatis, que aparece en un momento dado y acompañará a lo largo de varias cuadras a los dos primeros personajes, quedando ahora el dueto convertido en terceto. Hay situaciones que al lector pueden parecer absolutamente absurdas. No tanto si intenta integrase en ese mundo y ambiente tan especiales que conocemos por el total de la literatura hispanoamericana. Por ejemplo se plantean discusiones acerca de si es posible que un caballo tropiece; o sobre la historia de los tres mosquitos. Todo ocurre a cámara lenta, lentísima, diría yo.
Hemos hablado de tres versiones de una historia, entre otras cosas, o sea que hay unas historias dentro de otras. Además, están las de cada personaje que descubriremos en sus monólogos que nos irán llevando hacia atrás o hacia adelante en el tiempo.
Quizá podríamos hacer aquí un inciso para recordar lo que para Saer (son sus palabras) es escribir.” Escribir es sondear y reunir briznas o astillas de experiencia y de memoria para armar una imagen”. Bien mirado esto nos lleva, una vez más al cine.
En este sentido podemos encontrar lo que podríamos identificar con los diferentes planos cinematográficos. Unas veces planos generales, otras incluso primerísimos planos. Tanto nos presenta la amplia panorámica de una serie de calles que se cruzan como el detalle de los zapatos de un personaje.
Es muy importante recrearse en el uso del lenguaje, pero muy complicado en una obra de esta índole. No solo hay que recurrir al español de américa latina. Es que cada personaje tiene, como es natural, su forma peculiar de hablar, así como el narrador omnisciente. Sus latiguillos, frases recurrentes, etc.
Decía Saer que” el uso persona de la lengua es el jardín secreto en el que cada uno cultiva las especies de su predilección”.
Esto nos lleva, no solo a descubrir el valor que para el autor tiene el uso de la lengua en la obra escrita, sino también a señalar otro rasgo destacable en la obra: las reflexiones sobre asuntos poéticos y lingüísticos. Una incursión en la función metalingüística del lenguaje.
Así: Teorías del Matemático sobre la versificación.
En la historia de los mosquitos: …nadie dice los mosquitos, todos dicen el mosquito, como si fuera siempre el mismo o como si, por medio de esa sinécdoque, que le dicen, se tratara de escamotear …el problema fundamental ¿Uno o muchos…”
O las elucubraciones sobre sobre si es correcto o no, decir que un caballo tropieza.
Evidentemente, no podemos obviar el perspectivismo que impregna toda la obra, como se ha podido observar.
Espero si no he conseguido un estudio digno de esta obra, sí haber contribuido a que se lea.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Somos lo que hablamos. (Rojas Maros)



 

 “Hablar es la actividad humana natural más eficaz  la hora de proteger la autoestima saludable, gestionar nuestra vida, disfrutar de la convivencia  y las relaciones afectivas, y estimular los dispositivos naturales que facilitan nuestro bienestar físico, mental y social”

Hace días oí y escuché en la SER una entrevista al psicólogo Rojas Marcos. Me pareció interesante lo que decía acerca de los beneficios de hablar y decidí leer su libro “Somos lo que hablamos”.
  Verdaderamente es interesante. Habla de todas las ventajas que reporta hablar. Hablar con los amigos, con la familia, con los compañeros de viaje…También hablar con uno mismo. Ventajas que van desde la salud física y mental a la longevidad.
  No obstante, me he quedado sin respuesta para algunas situaciones relacionadas con ese magnífico don de HABLAR.
  Por ejemplo, no dice nada acerca de esas situaciones en las que el interlocutor, si se le puede llamar así, cuando empiezas a contarle un episodio de tu vida, en lugar de escucharte, te da su versión. Tengo varias experiencias curiosas en este sentido.
  Un verano, mientras estaba en la playa, alguien entró en mi vivienda habitual y robó. Fue un robo con características propias como casi todo en esta vida, pero creo que no pude llegar a dar mi versión completa a nadie. Quien, apenas yo pronunciaba el enunciado “me han robado”, relataba que me habían reventado la puerta blindada, que me habían dejado toda la casa patas arriba, que me habían vaciado todos los cajones, etc. etc. Si yo conseguía negar alguno de esos supuestos, hacían lo de Groucho Marx, tenían otros y cambiaban el relato. Si yo conseguía aventurar que por determinadas características pensaba que había sido una mujer, o dos, rápidamente me sugerían que habría sido la asistenta. Lo dicho, creo que mi versión no la llegó a oír nadie y menos a escuchar.
  En los días en que estuvimos con las comunicaciones de RENFE interrumpidas o alteradas a causa de las obras del AVE, tuve que hacer dos viajes a Madrid. Después de ellos, me encuentro con una amiga que me pregunta qué he hecho últimamente y cunando digo que he ido a Madrid, me cuenta con  todo lujo de detalles el viaje que he hecho, que dicho sea de paso, no se parecía a la realidad pues yo me lo había organizado a mi modo.
  A veces, en alguna reunión he intentado introducir una opinión y me han cortado a la segunda palabra. Se podrá pensar que tal vez había empezado a proferir alguna sandez. No puede saberse puesto que no la he podido decir completa.
  Me he encontrado mil veces con que empiezo y… “pero deja que te diga…” y dicen, dicen, dicen… O me interrumpen y hablan so pretexto de que como sabían lo que iba a decir deciden decirlo ellos o él o ella, o ellas…Este señor tendría que asistir a alguna de mis reuniones o charlas familiares.
  Por otro lado, yo habría necesitado una respuesta a esta otra pregunta ¿Qué función representa la escritura si supone la sustitución de hablar? Supongamos que, dejando aparte los ejemplos anteriores, por los motivos que sea, hay cosas que no podemos contar a nadie de nuestro entorno. ¿Es una buena terapia escribir, aunque no lo vaya a leer nadie?
  También insiste en que nuestros soliloquios deben ser optimistas, dándonos buenos consejos, animándonos. ¿Cómo hace eso el que sabe por experiencia que no se le da ni supone valor alguno o muy poco?
  Habla de que las personas optimistas tienen más posibilidades de tener buena salud y vida porque como saben que las enfermedades tienen cura, o lo suponen, van al médico, siguen a rajatabla una medicación…Pues yo conozco quien se pasa la vida de médico en médico, medicándose, cuidándose y siempre está fatal, incluso se sienten siempre mal. Y quien hace lo contrario y supera todo lo que la vida le endosa. Por ejemplo, sabemos que la artrosis va unida a la edad y que no tiene cura. Únicamente en caso de dolor fortísimo tomar algún analgésico. ¿Es pesimismo saberlo y aceptarlo y optimismo andar mareando al médico y destrozando estómago, hígado e intestino a fuerza de tomar medicinas que no resuelven nada?
  Y, por último ¿Cómo hablar si no encontramos quien nos escuche o a quién poder contar nuestros, sueños, ilusiones, penas, decepciones…?
En conclusión. El libro es muy interesante, pero a mí no me ha resuelto mis mayores dudas.
Y termina” Hablar es una actividad que contribuye a la salud en su sentido más amplio y que estimula y protege nuestra calidad y cantidad de vida”
Estaría bien compartir opiniones. ¿No?

domingo, 14 de abril de 2019

La huella de la tragedia griega en La casa de Bernarda Alba de García Lora



 
   Un curso en que en COU o tal vez ya en segundo de bachiller o secundaria tuvimos que analizar “La casa de Bernarda Alba”, una de las cuestiones que nos dio como orientación el coordinador de Literatura fue la siguiente: Mujer y tragedia en “La casa de Bernarda Alba”  
¿Cómo enfocarlo? En ese sentido no orientó. Yo, no sé si acertadamente, pero basándome en todo lo que había estudiado sobre el autor, decidí enfocar el tema de la siguiente manera.
1º) Sabido es que Lorca definió esta obra como “drama” (drama rural) a diferencia de “Yerma” y “Bodas de sangre” a las que llamó tragedias.
2º) No obstante, si nos detenemos en ciertos detalles, veremos que hay en La Casa de Bernarda Alba tragedia en el sentido de fenómeno andaluz (no la Andalucía de toros, pandereta y gitanos) si no
         La Andalucía trágica: mujeres enlutadas
                                           Lutos eternos
                                           Lamentos
                                          Culto a la muerte
        A lo largo de la obra la presencia de la muerte es constante. Desde el acto 1º
“se oyen doblar las campanas”, pasando por la presencia constante del luto, el negro,  hasta el desenlace con la muerte de Adela. 
3º) Diría yo que en la obra se deja notar la huella o influencia de la tragedia griega. Se pueden señalar bastantes reminiscencias. En:
     a) La condición de la mujer :
           Vida reducida al hogar (interior de la casa)
           Débiles, llorosas, asustadizas (Magdalena,)
           Pero también rebeldes, queriendo compartir el mundo de los hombres, quebrantar las leyes, cambiar (Adela) (“que no te vea llorar”)
           Guardadoras de las tradiciones: Bernarda igual que Antígona
           Enfrentamiento entre lo femenino y lo masculino
           Potencialidad femenina para intervenir en el universo masculino. Bernarda, viuda, dirigirá su casa, a los jornaleros, tomará las riendas.
     b) Personajes con rasgos de personajes trágicos (pensamos en mujeres).
               Poncia, como la nodriza,  unas veces, o el corifeo otras cuenta lo que no ocurre en escena: linchamiento de la hija de la Librada, la muerte de Adela... Es criada y es consejera….
              Bernarda, como Antígona, es una celosa guardadora de las tradiciones
              Adela, como Fedra de Hipólito, enamorada de quien no debe, muere ahorcada como Yocasta. (Es la muerte más frecuente en la mujer de la tragedia griega) Como las mujeres de la tragedia griega elige la muerte como salida
     c) Acción.
              El duelo. Coro de mujeres que lloran como en el coro de “Los siete contra Tebas”
              La forma en que el autor lo presenta: acotación “Por el fondo…)
              El papel de la vista: lo que no se ve (la calle); lo que no se quiere ver; lo que se es y lo que se parece ser. Ver al ser amado.
              Las acciones violentas, como en la tragedia griega (Edipo) no ocurren en escena, no se ven: episodio de la hija de la Librada, muerte de Adela, disparo contra Pepe el Romano.
   d) La lengua. Ambigüedades, insinuaciones, premoniciones…y todo el final.

Agradecería alguna opinión.

martes, 2 de abril de 2019

La carta



      Apenas se despierta ve un mensaje en el móvil. Era de Alberto ¿Podrías abrir tu correo? Es muy importante.
A ver qué quiere

  Querida Beatriz, mi Beatrice: Empiezo por lo más importante para que no haya ambigüedades ni malentendidos. Te quiero. Te quiero con toda mi alma y si me aceptas, mi mayor deseo es pasar el resto de mis días junto a ti.
Has podido observar que desde nuestro feliz encuentro he estado escribiendo. Una especie de diario comentando todo lo que habíamos hablado y lo que aún me quedaba por contar, que cada día era menos.
A ti te han quedado algunas cositas guardadas. Sé, o creo saber, porqué lo has hecho y te comprendo, pero recuerda que prometiste ir contándomelas cuando fuera oportuno. Creo que ya lo es.
Antes de tener el alta médica no me atrevía a decirte estas cosas, aunque supongo que algo habrás intuido pues eres, como has demostrado en todo este tiempo, muy inteligente.
Te dije que venía a explicarte que te había buscado, pero no podía decir que volvía a buscarte y pedirte lo que entonces no pude. En aquel momento vine a ofrecerte una vida en Italia, tal vez con algunas estrecheces y ahora, no iba a ofrecértela junto a un enfermo. Hoy puedo ofrecerte una vida tranquila donde tú quieras, de la forma que tú quieras. Siento no poder darte ya esos hijos que habrías querido tener, pero te ofrezco mi hija que sueña con hacerte la abuela de los suyos.
Cuando leí tu nombre en aquel periódico de Burgos comprendí que no te había olvidado. Cuando te vi al llegar a tu casa supe que seguía enamorado. Durante estos meses me he ido enamorando cada día más.
Me enamoré de una Beatriz preciosa, tímida, inteligente y muy estudiosa. Me he reenamorado de una mujer espléndida, aún preciosa, y la mejor persona que se pueda imaginar. Eres bella por fuera y por dentro. Me muero por abrazarte, acariciarte, mimarte, si me lo permites.
  No sigo pues vas a pensar que soy un cursi y con razón. Espero con ansiedad ver tu carita cuando nos encontremos dentro de un rato tras haber leído mi carta.
Hasta enseguida. Te quiero.
 Eternamente tuyo, Alberto

domingo, 10 de marzo de 2019

Viaje a Tenerife



 
   ¡Otra vez haciendo las maletas! Esta vez a Tenerife. del 15 al 22 de noviembre de 2004.
Así empieza esta vez el cuento de mi amiga Constanza que se ha empeñado en que haga una especie de viajes virtuales a través de sus relatos.
  El avión sale de Alicante. Vamos en autobús hasta el aeropuerto. Esto de los aviones para mí ya es coser y cantar. Me muevo por los aeropuertos como Pedro por su calle. Pero no nos vayamos por las ramas. El vuelo bien. El aterrizaje perfecto. Llevamos un comandante con un apellido muy curiosos que no consigo recordar; parecido al Llaneras que nos llevó a Lanzarote, algo que recuerda al lejano Oeste algo así como Rodeo. Bueno, ¡qué más da!
  Vuelvo a lo importante. Llegamos al aeropuerto Reina Sofía (Tenerife Sur) y la primera impresión al iniciar el camino en autobús hacia el hotel es decepcionante. La guía que nos acompaña, que tal vez advierte esta sensación en todos los viajeros, se adelanta y nos advierte: No se asusten. Estamos en la zona más fea y seca de la isla, pero tengan paciencia porque ustedes van al norte y eso ya verán que es otra cosa.
  Tiene razón; hacia la mitad del camino se empieza a ver otro paisaje, más vegetación, otro color en la tierra, más vida. Por fin llegamos a nuestro destino en Puerto de la Cruz: Hotel Sol Puerto Playa.
  Debería empezar por aclarar algún detalle sobre la isla. Por ejemplo que El gentilicio de la isla  es "tinerfeño/a", aunque también de manera coloquial se utiliza la denominación chicharrero /a, aunque  este  ha quedado   para los habitantes de la capital, Santa Cruz. Este curiosos  gentilicio, "chicharrero", procede de un término despectivo empleado por los habitantes de La Laguna , en otros tiempos  capital de la isla, para los del entonces pobre y pequeño puerto de pescadores, razón por la cual  los  de Santa Cruz debían conformarse con comer chicharros, un pescado pequeño y barato de  baja calidad.
  Ahora ya, a lo nuestro. Nos instalamos y salimos a comer ya desfallecidos pues entre pitos y flautas eran casi las cuatro. Lo hicimos en uno de los numerosos restaurantes próximos al hotel en el Paseo marítimo. Estuvo bien. Debió ser el único día que comimos bien o, tal vez, estábamos tan desmayados que ni nos dimos cuenta de qué comíamos. En general es uno de los viajes en que peor hemos comido. El bufet libre del hotel dejaba bastante que desear: las comidas incluidas en las excursiones, cuando la llevaban incluida, ni te digo. Y si no, había que apañarse de mala manera. Una pena porque hay cosas exquisitas que probar.
   Tras descansar un poquito nos fuimos hacia el centro del pueblo para verlo un poco y localizar el Hotel Dania en el que al día siguiente tendríamos reunión para ver el asunto de las excursiones. No me entusiasmó lo que vimos. Localizado el Dania volvimos a nuestro hotel para cenar. Como siempre nos fuimos pronto a la cama a pesar de una hora menos en Canarias.
  Por primera providencia, antes de abandonar la habitación salgo  al balcón  y tengo a la derecha el Teide y a la izquierda la playa.

El Teide al fondo

  Empezamos por dar un paseo por la playa jardín a la espalda de nuestro hotel. ¡Esto ya es otra cosa! Como su nombre indica es playa, playa de arenas negras como todas en Canarias, con sus sombrillas y sus hamacas y la gente tomando el sol. Pero es un jardín con palmeras, cactus y mil especies más de plantas que salpican de verde y colores las negras arenas. Un jardín diseñado por César Manrique. ¡Cuánto le deben estas islas a este artista! Espero que sepan conservar esta maravillosa obra y con el tiempo no la abandonen o lo que sería peor la destruyan. 

Jardín de cactus 

   Nos vamos hacia el Dania. Ahora de día todo es más bonito. Llaman la atención las casas. Típicas casas canarias con sus balconadas y celosías de madera. Contratamos excursión para todos los días.
                
Balcones típicos

   Terminad la reunión nos vamos a Loro Parque, donde estaremos de 12 a 6 . Es una mezcla de zoológico y jardín botánico. ¿una gozada! La vegetación extraordinaria por la variedad, la distribución y lo bien cuidada. Otro tanto ocurre con los animales entre los que destaca el tigre albino y gran variedad de loros y papagayos.

Tigre albino





   Presenciamos los shows de los loros, los leones marinos y los delfines. 

  
  Disfrutamos como niños, pero como adultos y abuelos pensando en lo que habrían disfrutado allí nuestros nietos, sobre todo el niño que ya disfruta con lo que ve; la nieta habría ido todo el tiempo señalando con su dedito y diciendo ¡miáaa, miáaa! (mira, mira).
  Fue un día relajante y muy aprovechado. Volvimos al hotel paseando por la playa jardín para ver la puesta de sol pues yo no puedo dejar de fotografiar esas maravillas de la naturaleza.


  A todo esto, ya estamos en el tercer día. ¡Con qué rapidez pasan los días cuando viajamos! Ha tocado madrugar y naturaleza, sobre todo. A las siete y veinte, hora canaria, nos recoge el autobús para llevarnos al puerto, al sur, al puerto playa de Los Cristianos, donde embarcaremos rumbo a la Gomera. El viaje fue un desastre y gracias que el mar estaba tranquilo. No se podía ir a descubierto sino metidos en un gran salón cerrado, en el que fue imposible tomar asiento junto a los ventanales razón por la cual a pesar de mis precauciones me mareé un poco. Después peor, pues la carretera que nos llevaba al bosque de laurisilva, objeto del viaje, era ¡cómo no! endiabladamente mala, pésima. Aguanté el tipo gracias a las paradas en los miradores pues al darme el aire me mejoraba u poco. Por fin el paseo por el bosque me devolvió la vida. Nunca había visto nada igual; esa espesura y humedad, ese silencio le daban un toque tan romántico. Hice el paseo prácticamente sola, disfrutando de la naturaleza en estado puro. Difícil la fotografía por la escasez de luz.

Curioso grupo de setas 

   El viaje de regreso fue espeluznante.
  Luego visitamos la capital, San Sebastián de la Gomera. Una visita rápida que dio para poco. Y volvimos a Tenerife.
  ¡Otro día, qué ritmo! Es jueves 18 y no ha habido que madrugar tanto. Nos recogen a las 8´45. El objetivo hoy es visitar el valle de La Orotava pero nuestra primera visita es  para la bananera El Guanche. Allí nos regalan una flor de Sterlizia que duró hasta casa y varios días más, y un plátano.;

La flor
   Paseamos por el jardín botánico y hubo cata de licores. Esto de las catas alcohólicas de buena mañana ¡a las 9´30! es muy gracioso.
Camino de la Orotava paramos en el mirador de Humbolt desde el que se contempla todo el valle y las ciudades que lo forman, con el Teide al fondo. Debe su nombre al geógrafo y naturalista alemán Alexander Von Humboldt, considerado el «Padre de la Geografía Moderna Universal» quien, según cuenta la tradición, al contemplar el valle se arrodilló y alabó su paisaje y vegetación. 

Panorámica desde el Mirador Humboldt
   
   El Valle de la Orotava, conocido por los guanches como «Taoro», está situado al norte de la isla de Tenerife y se extiende desde la vertiente septentrional del Teide hasta el océano. Llegamos por fin a la muy ilustre y noble villa de la Orotava. Conserva hermosas casas de la época de los primeros conquistadores, 
 El casco histórico fue declarado Conjunto Histórico Artístico y Monumental en 1976
 Paseamos por sus calles escuchando explicaciones de la guía y disfrutando de la contemplación de sus casas típicas y edificios señoriales y religiosos. Vimos algunas casas por dentro con sus magníficos patios. 




   Visitamos en una de ellas un taller de artesanía de bordado canario. Compré algunos tapetitos porque me gusta el bordado y me recordó cuando yo lo hacía.  Dedicamos la tarde a recorrer la zona opuesta del puerto hasta los lagos Martínez, diseño también de cesar Manrique.
 Terminamos fotografiando la puesta de sol en Playa jardín.
 Por fin vamos a Santa cruz de Tenerife, la capital, a La laguna y Por la tarde a Pueblo Chico.
 Dos horas de viaje. Claro esto supone que hay que madrugar todos los días.  Llegamos a La Laguna. La ciudad fue declarada  Patrimonio de la Humanidad  por la Unesco  en 1999 por ser ejemplo único de ciudad colonial no amurallada.
 Visitamos iglesias, casas y patios del estilo que ya conocemos. Tiempo libre para pasear, tomar y destormar café, visitar el mercado de las flores. 

Mercado de las flores
   Seguimos a Santa Cruz. Aparcamos en el puerto y en la plaza, la Plaza de España. Tiempo libre e indicación de donde se puede comprar, pero no cosas típicas.
  ¡Qué manía esta de que hay que comprar! Una cosa es llevarte un recuerdo del viaje, pero ¿Ir a Santa Cruz de Tenerife a comprar vaqueros, bolsos, etc.? No lo entiendo. Y he visto esta fiebre compradora en casi todos los viajes.
 Nosotros, a lo nuestro, a la parte antigua, callejeando por calles y plazas buscando la fotografía o la toma que valga la pena y nos recuerde de la manera más precisa el viaje. Tanto al entrar como al salir de la ciudad vinos el Centro Internacional de Ferias y Congresos y el Auditoria, ambos de Calatrava.


Auditorio

  Después de comer en Los Candiles, a Pueblo Chico que es un parque en miniatura como el de Madurodam pero que reproduce las islas Canarias con sus edificios, sus rincones típicos, costumbres, etc. Son muy curiosas estas reproducciones en miniatura de las ciudades. 


   A las seis ya en el hotel. Da gusto hacer estos viajes tan relajados ,pero se quedan muchas cosas por ver.
  El sábado 20 fue el día más flojo. Empezamos por Icod Alto. Nos detenemos en el mirador del Lance. Recibe este nombre de Mencey Bentor, un rey guanche que prefirió lanzarse al vacío desde este lugar antes que ser capturado por las tropas castellanas que conquistaron la Isla. No podía faltar, una enorme escultura en bronce de dicho personaje. Las vistas son impresionantes.
 En Icod de los vinos, el bajo, paseamos por las calles, contemplamos la panorámica desde una plaza en alto y entramos a la casa donde está el drago milenario, símbolo de la isla. Hubo, ¿cómo no? cata de vinos.

El famoso drago
  Después de comer, a los gigantes, un acantilado impresionante. 
  Como final Garachico con el Galetón y las piscinas naturales. 


 Paseo por el pueblo y al hotel.
 Y llega el último día. Águilas-Teide, con Jorge como guía, tal vez el mejor de todo el viaje. Se le veía bien informado incluso en lo geológico.
Con todo nos sentimos un poco engañados porque esperábamos estar más tiempo en el Teide.
Águilas resultó ser un parque parecido a un zoo-jardín botánico, pero de aspecto más salvaje que Loro Parque, con un toque selvático, incluso tuvimos que cruzar un puente colgante que apunto estuvo de estropearme el día con su balanceo. Lo mejor, el espectáculo con las aves de cetrería.
 Ya por la tarde recorrimos el parque natural de Las Cañadas del Teide, con parada cerca del parador para hacer un recorrido a pie.
 El mayor y más antiguo de los cuatro Parques Nacionales de las Islas Canarias se encuentra en el centro de la isla de Tenerife. Las Cañadas del Teide, un imponente conjunto repleto de acantilados, riscos, chimeneas y cascadas de lava. El volcán no se encuentra totalmente dormido, a pesar de que su última erupción fue en 1798. 
 El 22 de enero de 1954 Las Cañadas del Teide fueron declaradas Parque Nacional.
 Podemos observar   formas volcánicas, con caprichosos contornos y estructuras, que nos hablan del mundo interior de los volcanes y la tierra. El roque Cinchado es uno de los más famosos y populares elementos del conjunto, claro ejemplo de los distintos efectos de la erosión; y otras formas en las que podemos ver lo que nuestra imaginación nos dicte.

Roque Cinchado

El dedo de Dios (según los bien pensados)

Lo que cada uno quiera ver

   Echeide o Echeyde es el nombre que daban los aborígenes  guanches
 al Teide
  Fue lo mejor del día y nos supo a poco. Debido a la edad media de los viajeros el guía desaconsejó la subida en teleférico.
 Iniciamos el regreso con parada en un mirador con cafetería y tienda y otra en la tarta una curiosa formación geológica


  Al día siguiente a eso de las doce, salida para el aeropuerto.
  Me impresionó ver Lanzarote desde el avión. La cruzamos de S. a   N. Es un espectáculo inolvidable. Es curioso que a veces las cosas más sencillas son las que más impacto nos producen, emocionalmente hablando; es lo que a mí me ocurrió con Lanzarote que es la isla que más me ha gustado, aunque, dicho sea en honor a la verdad, las Canarias me han sorprendido gratamente


Fin del viaje. Y como despedida otra maravillosa puesta de sol.
Siempre agradecida a vuestras visitas.