Abro este blog con la intención de mantener un ameno diálogo con todo aquel que se acerque a él. Creo que lo más bonito de las relaciones humanas es esa comunicación que consiste en un intercambio de emociones, conocimientos, ideas….Esa comunicación que enriquece el espíritu.

"La relevancia de la comunicación humana, pues del contacto verbal surge un intercambio que aminora el dolor, palía la soledad y estimula el contento de vivir” Carmen Martí Gaite

martes, 16 de mayo de 2017

Praga


-Primera entrega de viaje a  Praga, Viena y Budapest marzo de 1997

   Cada vez que reviso papeles para ver que puedo tirar ya por viejo o inútil, encuentro  alguno de los  relatos olvidados de los viajes de mi amiga Constanza Mopas. Con el fin de que no se pierdan definitivamente, se me ocurre seguir incluyéndolos en este blog.
Con el fin de completar algo tan interesante viaje,me he tomado la libertad de agregar alguna información de tipo cultural y artístico. Espero que me perdone.
  Como siempre, hay una introducción en la que me comenta cómo surgió la idea y ciertos pormenores de los preparativos.
  Empieza disculpándose por lo resumido y escueto del relato debido a que regresó del viaje el último día de vacaciones y no ha tenido tiempo de extenderse más; pero con el fin de que no se le olvide hace este resumen del que me regala una copia ,así como algunas fotografías.
  En primer lugar, me dice, no me entusiasmó la idea pues suponía dejar a mis hijos solos durante casi quince días. Sí, ya sé que ya no son unos niños, pero va a ser la primera vez que se van a encontrar sin mamá a la hora de irse a dormir. Últimamente es la mamá la que se está teniendo que acostumbrar a irse a dormir sin que estén todos en casa. Como es natural, cuando se lo comentamos les pareció estupendo. Ya me los imaginaba yo haciendo planes para sus días de libertad.
  Al fin me animé. Íbamos a ir un grupo de amigos, todos de la profesión y la perspectiva era halagüeña. No obstante, seguía con ciertas reticencias: mucho autobús, mucho avión, el idioma. Pero me convencieron en cuanto al idioma con que llevábamos guía español desde aquí y también en todos los países que íbamos a visitar. La verdad es que era tentador: Praga, Viena y Budapest.
  Por otra parte, iba a ser ¡mi bautizo viajero! Fuera de España. Sin hijos de los que cuidar y conocer ciudades que tienen tanta fama de bellas.
  Perdona tanto preámbulo ya te cuento el viaje.
  Y efectivamente empieza el relato del viaje.
  Sábado 29 de marzo se inicia el viaje. En autobús de Murcia a Manises. Durante el viaje se produce una vuelta al pasado a través de la música. (música de los 60 y 70) ¿De quién sería la idea? ¿Del conductor o el guía acompañante al ver la edad media de los viajeros o de alguno de los compañeros de viaje? Da igual. Lo cierto es que todos cantamos recordando viejos tiempos.
  Yo no conocía a casi nadie o los conocía muy poco pero no importó.
  Vuelo Valencia- Frankfurt. Muy bien... Anécdota: al subir al avión en Valencia la azafata va saludando. Cuando llega a mi marido: ¡Hola! Él: ¿cómo? La azafata: ¡Hola! Él: ¡Ah, hola!
  A mí me entusiasmó la idea de tener el mundo a mis pies, algo muy difícil en mí se mire por donde se mire.  Me volví loca haciendo fotos desde el avión: nubes y más nubes. Te mandaré alguna.
Y me mandó, de forma que podré ilustrar este relato viajero.

Qué belleza


Llegando a Frankfurt

   Cuando llegamos a Praga hace frío y está lloviznando, pero no importa.  La boca del metro está muy cerca del hotel . Salimos a dar un paseo y cenar.¡ Hace mucho frío!.
  Amanece ligeramente nevado. Tampoco eso impide que realicemos la visita de la ciudad con la guía. Luego, tiempo libre y nos largamos solos. La ciudad es impresionante. Tal vez lo primero que vimos o nos llamó la atención fue el puente de Carlos sobre el río Moldava que cruza la ciudad. El puente une la Ciudad Vieja llamada Staré Mésto con la Ciudad Pequeña o Malá Strana. Treinta estatuas distribuidas a ambos lados del puente parecen vigilar a los transeúntes.
  A lo largo de él se sitúan artistas y vendedores de todo tipo. Uno se quedaría allí pero hay que seguir pues queda mucho por ver. 
Torres del Puente de Malá Strana

 Es impresionante la
Torre del Ayuntamiento, en la Ciudad Vieja, en la que se encuentra el curiosísimo Reloj astronómico. Procuramos estar en la plaza a las doce que es cuando más tiempo se disfruta. Es un reloj medieval y cuando da las horas desfilan por una ventana los doce apóstoles. Yo no había visto antes nada parecido.

Este es el famoso reloj

  Otras torres llaman poderosamente la atención. Así la Torre de la Pólvora, que constituye la puerta de entrada a la Ciudad Vieja. Es la más impresionante, aunque hay otras también muy bonitas. He leído que a Praga se la llama la ciudad de las cien torres.

Aquí la magnífica  torre de Pólvora

  Es imposible describirte todo lo que vi y me gustó. La ciudad es todo un monumento. Palacios, torres, islas, fachadas de las casas totalmente decoradas con pinturas preciosas y esculturas. Ya te digo, no hay palabras. 

Una de las magníficas fachadas que recorren la ciudad



Una maravilla
  A las 7 hicimos una merienda-cena y nos fuimos al hotel pues ¡hacía un frío! Tanto que a mi marido se le congeló la cámara  y tuvimos que arroparla al llegar al hotel para que reaccionara.
¡Qué cansancio!

  La mañana siguiente, la dedicamos a visitar el Castillo, en compañía de otro matrimonio. Ya la entrada la deja a una boquiabierta. ¡Qué maravilla!

Patio en la entrad del castillo

   Dentro vamos a ver la Catedral de San Vitus, el Palacio Real, el Callejón del Oro
, la Basílica y el Monasterio de S. Jorge , varias  Torres -
Luego un paseo por los miradores de los jardines del Sur y con suerte un cambio de guardia.
  No responde este al concepto que tenemos de castillo. Se trata de un  conjunto arquitectónico impresionante que reúne palacios y edificios administrativos y religiosos.
   Ahora es la residencia oficial del presidente de la República Checa. Si se encuentra allí se sabe porque la bandera ondea.
 En  el antiguo Palacio Real,  destaca la Sala Ladislao.
  La Catedral,  imponente, es la mayor muestra de arte gótico de la ciudad.

Parte superior de la fachada principal de la Catedral

Detalle de una de las puertas de la Catedral
La magnífica torre
   Me explica Constanza que algunas fotografías no tienen la calidad que a ella le gustaría a  causa de la luz pues no siempre podía hacerlas en el momento adecuado.     

Detalles góticos

Bella imagen del interior

  No podemos olvidar las torres: la Blanca, que fue prisión de nobles y aristócratas; la Negra ,llamada así por su color debido a un incendio; y la Daliborka, prisión para los presos comunes. ¡Claro ,no iban a estar todos juntos!
 Curiosa es la callecita llamada El Callejón del Oro que debe su nombre a que en el siglo XVII la habitaron los orfebres. Ya en el siglo XX se ha convertido en un conjunto de tiendecitas de todo tipo. Pero si es famoso el Callejón del Oro es porque en el número 22 vivió Franz Kafka. 

El Callejón del Oro
La casa de  Kafka

  Las guías recomiendan visitar estas casitas, sobre todo la de Kafka, por dentro, pero ¿crees que es posible? Habría que hacer cola no solo de varios minutos; por tanto, me conformé con el exterior.
  Una indicación que no seguimos, como hacemos con tantas otras, es que se debe subir al castillo andando por unas escaleras que te conducen allí desde Malá Strana y que permiten ir intuyendo lo que te vas a encontrar al llegar. Nosotros subimos en el tranvía y bajamos a pie por las escaleras lo que tampoco fue tan malo pues las vistas de la ciudad son impresionantes. 
Panorámica de Praga desde el Castillo

   Luego, ya solos, seguimos pateando Praga. Cada vez me gusta más. Hemos bajado a la orilla del río, isla. Hemos vuelto a sitios donde estuvimos ayer y que mi marido no pudo fotografiar  porque se le congeló la cámara. Menos mal que al volver al hotel y entrar en calor se arregló sola. -
  De las comidas, mejor no hablamos.
  Por la tarde tomamos un café en una cafetería que, al parecer, frecuentaba Kafka. Nos clavaron bien. Como nota exótica servía y cobraba una especie de hurí rubia con aires de nosequé
  De regreso, en la estación del metro (ese al que se bajaba como a un pozo y luego me enteré que estaba bajo el cauce del río ¡qué miedo!) nos encontramos con un grupo de los nuestros. Al entrar en el tren, tuvieron un conato de atraco. Al ser solo eso, conato, todo quedó en risas. Nosotros nos libramos porque al subir yo me encontré con una especie de muralla humana formada por tres fornidos jóvenes y por miedo a quedarme en tierra me colé a toda velocidad por debajo de sus brazos (ventajas de ser bajita). Mi marido que me ve al otro lado pega un empujón y pasa él también. Entonces aquellos se dedicaron a intentar robar a nuestros amigos.
¡Ah! He comprado gatitos de cristal de Bohemia. No podía faltar.
  Para terminar, dos fotos de despedida.
Iglesia gótica de la Madre de Dios al atardecer.

También la naturaleza nos sorprende en Praga


Antes de las 9 ya estábamos en la habitación. A la mañana siguiente salimos para Viena. Se pasó la noche lloviendo y por la mañana hacía menos frío.                                               
  Como veo que a causa de las fotografías se me hace muy extenso el relato, lo haré, como otras veces, por entregas. Viena será la próxima. 
Si os apetece podéis comentar algo.

sábado, 6 de mayo de 2017

Una noche en blanco

 


  La cena se enfriaba en la mesa.  En realidad, no tendrían que haberla servido pues no estaba el horno para bollos esa noche.      Benjamín, un adolescente de 14 años, no había dado señales de vida desde por la mañana. Los nervios ya estaban a flor de piel. Como suele ocurrir en esos casos, con harta frecuencia, los padres se culpaban respectivamente de las trastadas del hijo. Los reproches, incluso los insultos, iban de uno a otro como la pelota en un partido de tenis. Lo malo es que en éste no había juez de pista.
  La madre, con acritud, reprochaba a su marido la falta de comprensión, la excesiva rigidez en la educación del niño. ¿Del niño? _ interrumpió el padre- ¿hasta cuándo va a ser un niño? Tú eres la culpable, que lo tienes sobreprotegido y mimado _ ¿yo? ¡Lo que faltaba! Tú deberías acercarte más a él, tú que sólo soñabas con tener un hijo _ pues sí ¿es pecado desear un hijo? Pecado, no. Pero pensaste sólo en ti, en continuar la saga, una saga de locos y caraduras _no te consiento que insultes a mi familia -¿no me consientes? Jajá. Se te olvida que casi me cuesta la vida darte un hijo.Ya salió la historia; eso no es culpa mía, fueron circunstancias inesperadas ¿qué podía hacer yo? _ pues por eso mismo, por lo que me costó. Y tú deberías tener más consideración. Ya, y lo que parece es que quieres vengarte enfrentándolo a mí ; en realidad lo que buscas es quitarme a mi hijo _ ¡tu hijo! Ahora dices mi hijo, pero cuando te necesita no le haces caso, lo rechazas, parece que sea tu enemigo _ No.  Yo quiero educarlo, que sea un hombre de bien y tú lo estás haciendo un niño mimado y un vago……
  Las voces seguían en un tono más elevado de lo aconsejable en lo que a mantener la intimidad familiar se refiere. Decidió recoger la cena. _ Sí, llévate la cena, tirala, en esta casa ya no se puede ni comer como Dios manda.
 ¿Qué tendrá que ver Dios en esto?, pensó.
 En un intento de dejar de ser convidado de piedra en aquella escena, se encerró en su habitación; abrió la ventana y se acodó en el alféizar oteando la calle por si anduviera por allí temeroso de acercarse el hermano. Miró al cielo. En él, ajena a los problemas humanos, brillaba la luna, una luna que parecía arrancada de un poema de Lorca o de un cuadro de Miró.

Noche de luna en julio
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Este texto forma parte de uno más extenso
¿ Algún comentario?

sábado, 15 de abril de 2017

Días de…..


  ¡“Santo Dios…para de aquí en adelante …..,líbrame de ……y de días de días!”

(Larra)
  Cuando se aproximaba el ocho de marzo pensé escribir algo sobre ese día ,pero circunstancias que no vienen al caso me retrasaron la tarea y hoy prefiero hablar de la infinidad de “días de…” que existen.
   No he podido evitar el recuerdo de la frase de Mariano José de Larra, aunque el autor no se refería en aquel momento a esta clase de días. No obstante pienso que diría algo parecido, o lo mismo, en las circunstancias a las que me voy a referir.
   A lo largo de nuestra Historia, hemos celebrado, aparte de los días personales de cada cual, bastantes para hacerlo  en conjunto, casi todos relacionados con la religión católica. Así el 6 de enero los Reyes magos; fiestas móviles como Jueves y Viernes Santo, la Ascensión y El corpus Christi. El 16 de julio a Virgen del Carmen patrona de los marineros; el 25 Santiago apóstol patrón de España; 15 de agosto la Asunción de Nuestra Señora; 1 y 2 de noviembre: Todos los Santos y las ánimas benditas. Y, por fin en diciembre, el 8 la Inmaculada Concepción (curiosamente ,el día de la madre empezó a celebrarse en esta fecha; alguien debió pensar que no encajaba muy bien y se trasladó al primer domingo de mayo) y el 25 la natividad de Cristo. Todas estas fiestas tenían carácter oficial. Hoy muchas de ellas han perdido ese carácter o solo se celebran en algunos lugares por motivos tradicionales.
  Estaban, por otro lado, las fiestas, también oficiales, de carácter histórico o político. Así el 1 de abril, día de la victoria (fecha en que Franco dio el  parte en que decía “la guerra ha terminado”. El 18 de julio, día del alzamiento Nacional Doce de octubre, coincidiendo con la festividad de la virgen del Pilar patrona de España se instauró el Día de la raza, de la Hispanidad, en que se conmemoraba el descubrimiento de américa e inicio de la conquista; Hoy simplemente día del Pilar.
   Como es natural, muchas de  estas fiestas y sus denominaciones han dejado de existir.
   Pero, tal vez el ser humano necesita tener fechas concretas para recordar algo o a alguien (el uno de noviembre sigue siendo festivo y hoy es “de los difuntos”) lo que ha dado lugar a la constante aparición de nuevos días que celebrar, aunque no sean vacacionales. Y no solo en nuestro país donde, por razones obvias surgió el Día de la Constitución ( 6 de diciembre, que trae sus problemas al estar tan próximo a la Inmaculada), sino en casi todo el universo. Ahora tenemos innumerables días mundiales o universales de tantas cosas que deben celebrarse varios en el mismo día. Por ejemplo, hoy 21 de marzo he oído que es el día de la poesía, del síndrome de Down, de los bosques y de la felicidad.
  Son tantos los “días universales, mundiales o particulares que existen que es imposible recordarlos todos. Pero ya se encargan los Medios de Comunicación de que no los olvidemos. Y si no, nos abordaran por la calle con banderitas, lacitos etc.
  Los más sonados son el día de la mujer (8 de marzo) y el día del trabajo (1 de mayo. Una curiosidad: aquí, y no sé si en algún otro país, empezó llamándose de S. José obrero.).
 Otras de estas celebraciones surgieron según los malpensantes, por motivos comerciales. Así el día del padre, de la madre, de los enamorados y desde hace algunos años, el de los abuelos (26 de julio). Otra curiosidad: el otro día oí decir a alguien en la SER que dado el nuevo carácter de las familias debería sustituirse el del padre por el de la familia. Lo que no sé es si incluirá ese cambio a la madre y los abuelos.
  Por si no teníamos bastante con tantas fechas y días, ahora se agregan las conmemoraciones de todos los desastres naturales (terremotos, inundaciones, etc.) más de los atentados de toda clase y accidentes mortales (donde haya numerosas víctimas) con sus víctimas directas o familiares (viudas, huérfanos, doloridos padres). Estas conmemoraciones rayan el mal gusto y la desconsideración hacia personas que necesitan olvidar o, en todo caso, vivir su tragedia y dolor en la intimidad y a su modo. Este constante hurgar en las heridas ajenas parece muy del gusto de los Medios de Comunicación. ¿Será que no son capaces de encontrar noticias? Por otro lado, ese recrear los ataques terroristas con toda suerte de detalles, no creo que sea conveniente por muchos y diversos aspectos, entre otros el dar el gustazo a sus causantes de seguir viendo sufrir al mundo por sus acciones.
 Hecho este, quizá demasiado amplio, preámbulo me voy a centrar en el Día de la mujer que se quedó pergeñado y, tal vez, sea oportuno recuperar.

  Ocho de marzo, “Día de la mujer.
  En este mes nos toca volver a escuchar y leer la ya conocidísima historia de las mujeres de la fábrica, que…Se empeñan en que celebremos el día de la mujer como si no fueran nuestros todos los días desde que amanece hasta bastante después de ponerse el sol; nuestros para realizarnos como amas de casa, esposas, madres, trabajadoras asistentas, funcionarias, médicos, etc. etc.) y todo al mismo tiempo gracias a algún cráneo privilegiado que decidió “liberar” a la mujer.
(pensado y escrito en el 93) ¿Hemos cambiado mucho? ¡NO!
   Este del 8 de marzo, en España es relativamente reciente y empezó conociéndose como de la mujer trabajadora.
  Este día tiene su historia y, como es natural, me he ido a Internet en busca de un poquito de información para que este texto no peque de excesivamente personal y, por tanto, subjetivo. Así, empezaré por un brevísimo repaso histórico.
  El Día Internacional de la Mujer Trabajadora, llamado hoy Día Internacional de la Mujer, conmemora la lucha de la mujer por conseguir  igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.
   Como es sabido la primera celebración de este día tuvo lugar el 19 de marzo de 1911 en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza. A partir de ahí se fue extendiendo por numerosos países.
  Todo empezó por la muerte de muchas mujeres en el incendio de una fábrica, lo que descubrió en qué nefastas condiciones trabajaban. Pero “no perdamos la perspectiva”. Si el accidente hubiera acabado con una mujer solamente, su familia la habría llorado, algunos vecinos la habrían alabado y todo habría seguido igual. Pero fueron muchas, y eso es lo que importa y sigue importando. Si una madre pierde un hijo a causa de un infarto, un accidente del tipo que sea, etc. Llorará su pena sola; recibirá unas palmaditas en la espalda de vecinas y amigas y, como mucho, si su situación económica se lo permite acudirá a un psicólogo. Pero pongamos que se produce un accidente múltiple con decenas de muertos. Entonces el mundo se moviliza, se conmueve, los familiares reciben ayuda psicológica y orientación para exigir responsabilidades, etc. Conclusión: necesitamos que ocurra un hecho grandioso, estremecedor y multitudinario para darnos cuenta de que algo va mal y hay que ponerle solución. Con todo, tendríamos que acogernos al refrán “no hay mal que por bien no venga”
   Aquel accidente movió los cimientos de la vida de la mujer, que a partir de ahí empezó a cambiar. Eso sí, muy despacito y aún hoy queda mucho por hacer.
   No se limitaron los cambios a intentar que la mujer trabajara en condiciones más dignas, o que recibiera más consideración social. En 1910, tuvo lugar  la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas , en Copenhague. Allí  se reiteró la demanda de sufragio universal para todas las mujeres y, a propuesta de Clara Zetkin, se proclamó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora
   En un artículo de Concepción Arenal leemos que en  España, a partir de ese 8 de marzo la mujer pudo acceder a la Enseñanza Superior en igualdad de condiciones que el hombre, aprobándose  una real orden por la que se autorizaba  “por igual la matrícula de alumnos y alumnas” . No obstante, cabe recordar, según la articulista, que ya hubo   pioneras que a finales del siglo XIX habían comenzado a ir a la Universidad pues no existía ninguna ley en contra. Y no existía por la simple razón de que nadie había pensado, jamás, que una mujer quisiera estudiar y, mucho menos, que lo necesitara para ser una buena madre y esposa.
  Pero no pensemos que la mujer antes de estas fechas no se había movido, Lo que ocurre es que quien escribía sobre ella eran los hombres, razón por la cual no nos han llegado hasta tiempos bastante recientes, sus acciones, movilizaciones, etc. Sin ir más lejos la historia nos ha descubierto la existencia de algunas figuras femeninas bien literarias, bien reales, claras y dignas predecesoras de los movimientos feministas. Una es la protagonista de Lisístrata de Aristófanes (siglo V a.C.) que organiza una huelga sexual contra los hombres para forzarlos a poner fin a la guerra. Pues, se me ocurre que tal vez sería una buena forma para conseguir algo de nuestros hombrecitos. Claro que tal como están las cosas hoy no parece muy aconsejable. También he oído que hay una obra,  creo que de teatro ,en la que se dice o sugiere, que ante aquella huelga los guerrero cambiaron sus gustos y orientación sexual. Otra es real. Se trata de Hipatia de Alejandría, matemática y astrónoma (370-415) que sería el paradigma de la mujer científica, intelectual en general diría yo, y libre. Icono de la libertad de pensamiento y la autonomía personal de la mujer. No obstante, no olvidemos que fue brutalmente asesinada.

   Decíamos que aún queda mucho por hacer. En este sentido María R. Sahuquillo en El País, el 8 de marzo de 2016 escribía: “ Y este 2016 todavía hay poco que celebrar, pero mucho que reclamar: el fin de la discriminación, que se erradiquen las violencias machistas, que se alcance la igualdad salarial, la universalización de los cuidados, la libre elección...”
  “La libre elección”. Este es un punto muy interesante. Porque veamos ¿Es totalmente libe la mujer de elegir lo que, tal vez, solo a ella corresponde elegir? Creo que no. Al menos no la inmensa mayoría. De momento estamos hartos de ver que tras los casos de muertes por violencia de género hay un deseo de la mujer de romper la relación de pareja, incluso noviazgo incipiente, o el deseo de divorciarse. Cuando es el hombre quie desea romper, rompe y “ahí te quedas”
  Esto de la libre elección también tiene mucho que ver con el trabajo de la mujer. Me he preguntado con frecuencia qué idea del trabajo de la mujer tienen algunas de las personas que tanto empeño ponen en esta celebración.
  He conocido mujeres no “liberadas” que trabajaban limpiando casas, o en lo que saliera, a escondidas de los maridos, para dar de comer a sus hijos, no para realizarse limpiando las suciedades de otros/as. ¿Seguro que aquellas mujeres no habrían proferido un salario digno para el hombre y ser una madre en casa cuidando de sus hijos? Y no por el gusto de” ser mantenidas”, sino porque se sentían madres que tampoco es tan denigrante.
  Toda la vida (y aún quedan, aunque por fortuna con algunos cambios) las mujeres del campo y la huerta trabajaban lo suyo. La mujer, era la primera en levantarse, antes de que la rosada aurora hiciera su aparición por los balcones de la Mancha y de todo el orbe , calentaba agua para que el marido se lavara, preparaba el desayuno, le hacía el almuerzo y se lo envolvía en papel de estraza y, tal vez una servilleta, para el tentempié de media mañana. Luego ella se quedaba arreglando la casa, cuidando niños, haciendo la comida, lavando, a veces en el río y un largo etcétera. Al medio día ponía en un cesto la comida, el pan y la bota del vino y se daba una buena caminata para llevárselo al marido. Mientras este comía, ella, tras tomar un bocado de pan, se dedicaba a cortar hierba que luego acarreaba a la casa para el alimento de las gallinas, conejos o un cerdo. Después zurcir calcetines y otros rotos de la ropa familiar, planchar, siempre sin perder de vista a los críos y ¿quién sabe si no también algún abuelo? Y la cena, y fregar los cacharros y cualquier cosa que supusiera dar gusto al hombre y resto de la familia. ¿Qué le quedaba a esta mujer? Desde luego no tenía ayuda, no iba a la peluquería, ni al gimnasio, ni al cine, ni, ni ,ni.
  ¿Esta no era una mujer trabajadora? 
  Y otra cosa ¿Es hoy más libre la mujer que entonces?
  Aún en relación con el hecho de la libre elección, el 8 de marzo de 1993, escribía en la página TRIBUNA LIBRE del periódico LA OPINIÓN, Elena Palao Puche, responsable del departamento Regional de la Mujer, un artículo titulado “La maternidad: un freno en la promoción de las mujeres”. Un tema que aún no se ha solucionado debidamente. Dice Palao que al incorporarse la mujer al mercado laboral se ve abocada, en un principio a una doble jornada: la laboral y la doméstica. ¡Si muchas mujeres de las que se incorporaron al trabajo fuera de casa allá por los sesenta, hablaran! Y qué dirían respecto a lo de tener que atender también las responsabilidades de la maternidad. Qué gracia. Dice la autora que “las abuelas son el servicio de guardería más extendido en nuestro país. “Yo le podría asegurar que anteriormente a esa fecha, algunas mujeres ni tenían abuelas a las que recurrir y se tenían que dejar la mitad del sueldo en que personas ajenas a la familia cuidaran de sus hijos, porque salía más económico que dejar de trabajar. Pero lo más gracioso es que en 2017 siguen siendo muchas abuelas quienes cuidan y crían a los nietos. Se me argumentará que la crisis y yo contestaré sí, pero una crisis de comportamientos. Las abuelas, esas mujeres que, por la época en que vivieron, no son consideradas trabajadoras, aunque algunas ya lo fueran, y ahora mayores, jubiladas, no pueden algunas ni inscribirse en un viaje del INSERSO porque ¿qué hacemos con los niños si tú te vas de viaje? No tienen derechos.
  Habla de como el embarazo de la mujer influye negativamente en la renovación de los contratos. Parece que en ese aspecto no se ha avanzado demasiado.
  Me ha llamado la atención el comentario en torno a los tres años de excedencia que en aquel momento preveía la ley para cuidar de los hijos pues dice que al no estar retribuida ni tener garantizada la mujer la reserva del puesto de trabajo “no interesaba a las madres y menos aún a los padres” acogerse a este beneficio Parece, pues, que la tan cacareada liberación de la mujer no estaba muy clara. ¿Era liberación o intereses creados y no precisamente a favor de ella?
   Sigue la autora pidiendo ciertos derechos, algunos de los cuales creo que se van consiguiendo y también habla de la responsabilidad de la paternidad. En este aspecto tengo la impresión de se ha avanzado algo más. Yo, como soy muy mayor, no gocé de ninguno de esos derechos, pero lo veo en hijas, amigas más jóvenes y en general.
  En otro orden de cosas habría que incidir en el tema tan de actualidad de todas las acciones relacionadas con la violencia de género: “el acoso” “el maltrato”, etc.
   El otro día, comentaba yo con otra mujer, que está claro que lo que se está haciendo no da resultados positivos, por tanto habría que cambiar de estrategia. Que esto de soliviantar a la mujer  sin haber educado antes al hombre no solo no tiene sentido sino que está dando resultados nefastos, Que se ha querido conseguir la liberación y la igualdad de la mujer por medio de la revolución y que sabido es que las revoluciones, menos la de “lo claveles”, son sangrientas. Pues me contestó que hay que seguir así y ser aún más duros que esas muertes de mujeres son “daños colaterales necesarios”. Francamente se me eriza el bello de pensar que hay quien piensa así. Y más que sean mujeres. Yo creo más en la educación y en el hacer las cosas con tiento y poquito a poco. No me parecen oportunos esos eslóganes que dicen “no se lo consientas” “Denuncia” etc. Así creo que no vamos a conseguir nada. Creo que mujeres de todos los tiempos han logrado mucho más con inteligencia y buenas “armas de mujer” (entiéndase esta frase en buen sentido) que estas modernas con la rebeldía a vueltas. Creo recordar que en la Biblia, en alguna parte dice que la mujer ha de ser “cándida como paloma y astuta como serpiente”. Tal vez este sea mejor camino.
  Otro tema que no querría pasar por alto es como, a veces el mayor enemigo de las mujeres son las otras mujeres. Oímos, a veces, como son peores las jefas que los jefes. Son más intransigentes, duras, menos comprensivas ante los problemas de la maternidad, por ejemplo.
 Con todo lo dicho, a  veces se plantea una si no habría que mandar a paseo tanta parafernalia y palabrería.
Quizá habría que empezar a preguntarse:
  ¿Por qué se lanzó la mujer a trabajar fuera de casa? ¿Para realizarse o para aportar un sueldo que permita vivir con más dignidad o comodidad al resto de la familia?
 ¿Es que una mujer se realiza más picando en una mina que cuidando a sus hijos?
 ¿No caeremos o estaremos cayendo en el error de copiar actitudes masculinas que posiblemente no honren a la mujer?
¿Hasta dónde quiere llegar la mujer?
¿No se corre el riesgo de perder lo más positivo de ser mujer?
¿No hace la mujer hoy muchas cosas so pretexto de igualdad de derechos, que no son más que una muestra encubierta de sometimiento a los caprichos del hombre?
¿Por qué no comparten los hombres las tareas de casa? ¿Por qué sus mamás no los enseñan? ¿Por qué sus mujeres los consideran torpes y manazas? ¿Porque se hacen los torpes que es más cómodo?
¿Por qué cuando un niño está enfermo falta la mamá al trabajo todo el tiempo que sea necesario en lugar de repartirse las faltas papá y mamá?
Por qué, por qué, por qué …y así eternamente porque cada pregunta acarrearía otra y otra y puede tener varias respuestas porque hay HOMBRES y hombres, como hay MUJERES y mujeres frieguen o no los platos, aporten o no un sueldo a la familia…
Para terminar un recuerdo para una mujer que nos acaba de dejar y nos deja un vacío: Carmen Chacón.

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