Abro este blog con la intención de mantener un ameno diálogo con todo aquel que se acerque a él. Creo que lo más bonito de las relaciones humanas es esa comunicación que consiste en un intercambio de emociones, conocimientos, ideas….Esa comunicación que enriquece el espíritu.

"La relevancia de la comunicación humana, pues del contacto verbal surge un intercambio que aminora el dolor, palía la soledad y estimula el contento de vivir” Carmen Martí Gaite

domingo, 14 de enero de 2018

Las memorias de Jannú



   
Ahora que vivo tranquila y relajada en esta especie de residencia canina para ancianitos he decidido contar mi vida o lo que de ella recuerde.
  Durante varios años, viví en casa de unos locos humanos. Lo de locos lo digo cariñosamente, al menos creo que no es nada malo porque cuando yo hacía carreritas decían riéndose ¡está loca!
  A los pocos días de nacer mi futuro era muy incierto, o más bien con cierta posibilidad de un final rápido y trágico. He oído contar que a mis hermanos los habían colocado o vendido o algo así y que no sabían qué hacer conmigo por lo que podría haber terminado en la acequia. No sé lo que es eso, pero debe ser malo porque todos ponen cara de pena cuando lo cuentan y luego dicen: ¡no sabes lo que te has encontrado, Jannú!
  ¡A propósito! Jannú es mi nombre. Parece que los humanos le tienen que poner un nombre a todo y yo, apenas llegué aquí, recibí el mío. Me gusta, suena bien
Parece ser que mi niña de ojos azules que todos dicen que es mi ama o mi mamá .Con esto de las mamás tengo un pequeño lío porque creo que mi mamá de verdad era como yo pero grande y no sé dónde está ni quién me la quitó; el caso es que dicen que esta es mi mamá, pero otras veces quieren que mi mamá sea la mamá de la casa; en fin da igual ;el caso es que mi niña de ojos azules me llevó a su casa.
  La llegada fue algo conflictiva. Me querían, pero no me querían. Mi niña decía que ella me cuidaría, pero me depositó en la casa y desaparecía horas y horas. Yo aprendí pronto a reconocerla incluso antes de que llegara a la puerta, no en vano soy perra y de buena raza.
  El caso es que entonces me quedaba en casa con otro personaje que se llama hermano y tenía barba. Ahora sé que se llama así, pero yo entonces solo sabía que tenía en la cabeza mucho pelo casi tanto como yo. Los primeros días me quería, pero luego empezó a rechazarme. Yo creía que era porque hacía mis necesidades (ellos les llaman cacotas y pipí y a veces cosas más feas cuando están enfadados) pero más tarde supe que el problema era…a ver cómo se dice… ¡eso! Económico. Parece ser que, para salvarme de la acequia, vacunarme y no sé cuántas cosas más, mi niña lo había expoliado (esta palabreja la aprendí tiempo después de estos hechos; la madre le decía a mi niña que la estaba expoliando y algo me dice que hay una relación de circunstancias. He de hacer notar que esta familia utilizaba unas palabras bastante raras, creo que se llaman cultas. ¿Se me habrá pegado algo a mí?) al parecer con la buenísima intención de des expoliarlo (¿se dirá así?) cuando le fuera posible. Es decir que le había pedido un préstamo al hermano y como yo ocasionaba más gastos de los previstos, pues no le llegaba para devolvérselo y él estaba enfadado y no quería saber nada de nosotras. ¡Menos mal que al final el padre se hizo cargo de mi manutención si no mi sino …
  A todo esto, yo solo conocía a estos dos miembros de la familia (ahora sé que éramos una familia) pero, oía hablar con frecuencia de los papás. En el ambiente se notaba una cierta tensión, un temor.
  Una mañana, estaba yo tan feliz en el dormitorio (le llaman el agujero) del hermano cuando se abrió la puerta de la calle, justo frente a mis ojos y vi, no sin cierto temor otros dos individuos de la misma raza que mi niña y el hermano. ¡Los padres! Oí y pensé
  La mamá me miro muy seria y dijo ¿Qué es esto? Lo de esto no me gustó nada, parecía una palabra fea, pero menos me gustó el tono y lo que vino después. Es Jannú, dijo mi niña con su más dulce voz y con una tierna mirada. Y la madre - ¡pero es un bicho enorme! (yo solo tenía un mes y me sentía diminuta a su lado. No comprendí nada. Con el tiempo llegué a comprenderla) y peludo (también su hijo lo es y le dio un beso y no puso cara de asco); además se hará enorme. 
¡Enorme, enorme, enorme! Oía yo que me iba percatando de que eso era un problema. El padre ni me miró.
 Pero mamá, decía mi niña, si es muy dulce, si es un bebé y no tiene mamá ¿no te da pena? Mira que ojitos. Yo la miré con ternura. La verdad es que a pesar de su enfado inspiraba confianza y, sobre todo, si mi niña le hablaba así…Sí, si es muy bonica, pero se va a hacer enorme (¡qué manía!) y tú sabes que los perros no son santo de mi devoción (no tengo muy claro lo que eso significa porque la mamá lo dice también sobre personas; por ejemplo, sobre una tal Isabel Tocino. Por cierto, qué apellido tan sabroso); que necesitan que se les dé órdenes y yo eso no sé hacerlo. lo que ella no sabía es que yo me había grabado en esta cabeza de futuro bicho enorme su DEBILIDAD. Pero como le tomé cariño nunca abusé y la obedecía cuando intentaba darme alguna orden ¡no cuesta tanto hacerla feliz! Pensaba yo.
  El gran problema era lo que ellos llamaban las cacotas y el pis. Yo no sabía dónde debía hacer esas cosas. No soy como los gatos que parece que nacen sabiendo donde se hace. La única vez que vi a mamá histérica fue con eso: ¡mierda, mierda, mierda! Gritaba con rabia mientras escurría la fregona. Yo me asusté mucho, pero observé que mi niña y el hermano la miraban con asombro, pero sin decir nada. Ya había observado yo que lo hacían siempre que se enfadaba “ya se le pasará” parece que pensaban; y se le pasaba. Luego le daban un besito y aquí no ha pasado nada. Yo también habría querido hacer las paces así con ella, pero a mis besos les llamaba lametones y decía ¡qué asco!, a mí no me lamas. Yo te quiero, pero sin lametones. Todos podían darle lametones menos yo; ¡Qué injusticia!
  Lo más duro fue conquistar al padre. Me ignoraba o fingía ignorarme. Me llamaba el perro, el Jannú. Y la mamá, - es perra cariño, es niña; - bueno qué más da; - se puede enfadar, hombre.
  Por fin un día, nunca lo olvidaré, mi niña se fue a pasar el día a la montaña. Siempre me llevaba con ella: Jannú, coge tus cosas que nos vamos; y nos íbamos y corría por el monte y lo pasaba de …miedo. Lo malo es que al regreso se empeñaba en bañarme. Pues aquel día, no sé por qué me dejó. Oí al papá que decía-- ¿No se ha llevado al perro? -No podía. Y no es perro, es perra. -Pues no voy a tener más remedio que sacarlo - sacarla - eso, sacarla; este bicho no puede estar las 24 horas del día encerrado, encerrada, ha de hacer ejercicio; además si no sale ¿cómo va a aprender a hacer sus cosas en la calle? -Pues tú verás. Yo desde luego no la saco, bastante tengo ya con ir todo el día con la fregona en ristre que parezco la loca del mocho.
  Papá se acercó y me rascó la cabeza. Sentí una emoción tan fuerte que me hice pipí. Esta vez me perdonaron, hasta se rieron. Debieron comprender mi situación; debía de ser eso que mamá llama situaciones extremas. En fin, que papá me puso la correíta y me llevó a la calle mientras mamá…
  A partir de entonces papá y yo vivimos un auténtico idilio (eso dice mamá con cara de guasa). Me compraba galletitas, me traía juguetes, todo para educarme, decía.Ya veremos quién educa a quién, pensaba yo.
  A todo esto, y volviendo a los primeros tiempos con mi familia, me fui enterando de que aún faltaba alguien; todo el mundo hablaba de que en cualquier momento llegaría la princesa. - ¡Ya veremos cómo reacciona cuando vea a Jannú!- Y reaccionó. Un día sonó el timbre, mamá abrió la puerta y allí estaba la princesa. Rubia como mi niña y con unos ojos también azules preciosos, cargada con un mochilón enorme (en esta casa todo podría ser enorme y es que como ellos son tan pequeños…), se abrazó a mamá, dijo que estaba cansadísima y de pronto - ¡Aaaah! ¿Qué es esto? -Es Jannú- dijo mamá- ¿un perro? -Una perra, una cachorrilla (eso me gustó. El diminutivo hacía pensar que ya me iba aceptando)- ¡¿cachorrilla?! Es decir, que va a crecer- Sí, bastante; es hija de pastor alemán y perro lobo-Entonces ¡se hará enorme. ¡Qué horror!
  ¡Ya estamos! Otra. Qué manía con la enormidad; tampoco es para tanto. Pero sí era para tanto. Lo comprendí conforme iba creciendo. Para esta familia todo resultaría siempre enorme.
-Y ¿dónde duerme, ¿dónde hace…? A mi habitación no habrá entrado- no hija, no. No ha entrado en tu habitación. -Sólo faltaba que quisiera jugar con mis peluches- (¿qué serán peluches? pensé) -  No temas, hija todo está bajo control. Por ahora solo se ha encariñado con Tilín; lo ha dejado tuerto (¡ah, ya, peluches son animales de mentira, no se mueven, no juegan)
Tilín era, un leoncito de peluche con el que quise jugar y a primeras de cambio me quedé con un ojo en las fauces; bueno, en aquel entonces llamar fauces a mi boca era un poco exagerado, pero parece que me da cierto prestigio
  -Pero, mamá, ¿cómo habéis consentido esto? Esta niña hace con vosotros lo que quiere. ¿Has pensado en el salón? No entrará, no se sentará en el sofá; podría dejar pelos, pulgas, parásitos, microbios… - ¡Hija! No exageres. No entra en el salón. (Esta niña ¿por quién me ha tomado, por un almacén de inmundicias? Tendría que ver los lavados que me dan y las medicinas, y los polvitos y mil asquerosos potingues y hasta un collar antiparásitos ¡menudo suplicio!)-Y ¿has pensado en la estantería de las colecciones? De un coletazo se lo carga todo (ahora resulta que también mi cola molesta) ¿Y tu colección de gatos? (¿Gatos?, ¿qué dice, ¿dónde están?, ¿cómo no los he visto, ni olido? ¿mí instinto perruno, hoy diría canino, no me ha avisado? Se me erizó la cola, esa cola que ya era culpable de todo lo que pudiera pasar. Y ha dicho gatos, ga-tos; es decir no uno, varios, incluso muchos ¡qué horror! ¿qué horror? ¡atiza! Yo también digo la palabrita de marras, mira por donde también me va a servir a mí. Hay que investigar, Sin duda los gatos están en el salón y por eso no quieren que entre. Pero no, si el otro día entré, antes de que vinieran los papás; por cierto, rompí un chisme con la cola, pero lo pegaron y nadie se ha dado cuenta. Allí no había gatos. Investigaré.)
  Por cierto, me ha comentado una coleguilla que la princesa ahora tiene muchos perros en su casa y que los adora. Podría rescatarme.
  La mamá calmó a su hija: - anda ve, deja el equipaje y te vienes a la cocina y me cuentas cosas que mira la hora que es y aún no he hecho la comida. -Si, pero no voy a comer. Me voy a echar un rato que vengo hecha una mierda, el viaje es un c… (Esto no lo repito porque me parece que no debo. A la mamá no le gustaba)-hija, tú siempre con ese léxico tan exquisito- ¿Qué quieres? Yo hablo así- Ya, ya.

Yo soy Jannú

Con el tiempo se iban calmando los ánimos y mi presencia empezó a parecer algo normal; Este es el lado bueno. Pero por otro lado yo pasaba mucho tiempo sola, completamente sola.
  A las 6’50 de la madrugada sonaba el despertador, la mamá le dedicaba una serie de improperios. Aún no entiendo por qué si lo había educado para que sonara, se enfadaba tanto cuando la obedecía. El caso es que se levanta y sin mirarme sale por el pasillo oteando y husmeando. Lo hace mejor que yo. Claro, no es chata y si la nariz no le sirviera para algo se habría lucido su mamá. Si todo va bien, me saluda; si no, se dispara el dispositivo de….
Cuarto de baño, cocina, desayuno, dormitorio, baño. Empieza a despertar gente; ahí ya puedo yo entrar en acción. Saludo a papá. dice mamá que la imagen es patética o grotesca, según le coge. Despertamos a mi niña y me aparta para besarla antes de que yo le haya dado mi lametón de saludo; avisa a la princesa; y …
- ¡mamá, oye que….
-Nena no puedo. No me entretengáis que ya no puedo pararme. Recordad que hoy llego tarde, la comida está lista. O que hoy no vengo. entonces papá
_pero.
-No te preocupes que a las dos treinta tendrás el plato delante. O bien, hoy vengo pronto, tengo la comida a medio hacer. .................
Su voz se pierde por el pasillo. ¡Plas! puerta cerrada
  Ahora empiezan a salir los demás de sus agujeros. Carreras, golpes en la puerta del baño
-Pero tú ¿Qué te has creído? No te puedes encerrar a estas horas.
Papá acaba de afeitarse y ¡Vamos, Jannú! Yo lo espero ya junto a la puerta con la correa en la boca. Un breve paseo, una carrerita, para que haga mis cosas y ¡a casa ¡
  A partir de ahí, sola toda la mañana. Duermo, pienso y reflexiono sobre lo que voy viviendo porque de todo esto podré sacar partido. Y, sobre todo iré conociendo a los humanos. Claro que no sé si serán todos igual, ¡A estos, como dice la mamá y no sé por qué, hay que darles de comer aparte!
Y, sobre todo pienso ¿Qué me deparará el destino?
  Al cabo de algunos años y por diversas razones, he acabado en este lugar donde me dan de comer, me lavan y me dedico a recordar aquellos años con mi familia humana
FIN

domingo, 31 de diciembre de 2017

EL REGRESO DE JULIETA ALWAYS.



       Haciendo limpieza de biblioteca encontré un libro que no recordaba tener ni haber leído y, como mi curiosidad no tiene límites, acometí su lectura.
  Novela de Ana M.ª Navales, finalista del Premio Ciudad de Barbastro 1979.
  Es una novela curiosa. La protagonista es una pintora que existió y firmaba sus cuadros como Always, pero de cuya vida no queda apenas nada. Una borrosa fotografía y algún recorte de periódico de una exposición de su obra que se va a hacer porque alguien la ha descubierto.  La autora crea una narradora a quien  la noticia de prensa  llama la atención y decide escribir, más bien inventar su vida o la que cree debió ser su vida.
  La novela está escrita casi en su totalidad en segunda persona, algo poco frecuente. Butor decía que el motivo por el cual el narrador se dirige a un representante del lector, una segunda persona, es porque así puede decirnos lo que sabe de sí mismo. Pero aquí la segunda persona es la protagonista, estaríamos pues más cerca del género epistolar.
  La narradora desde el primer momento se dirige a Julieta a la que comunica que acaba de terminar su historia. Y le explica que al saber tan poco de ella la ha inventado.
  Toma, en cierto modo, como punto de partida la visita que un periodista hace a Julieta en la residencia de ancianos, (hacia el final dice manicomio) en que se encuentra recluida.
  A partir de ahí la narradora va mezclando esa narración en segunda persona, con la típica de la tercera, a veces con el monólogo interior e, incluso, con algún diálogo.
    Me pregunto si sería aplicable a esta novela lo que alguien dijo sobre Proust que trastorna los planos como Picasso pero que el lector no tiene por qué perderse. Efectivamente no nos perdemos a pesar de las continuas analepsis. También podríamos hablar de prolepsis en tanto en cuanto la narración a veces circula por un tiempo posterior al que cabría esperar. Se mezclan los tiempos constantemente.
A veces, incluso alguna breve digresión autorial.
  Circulan por la obra numerosos personajes: amantes, familiares más o menos próximos, amigos, de cuyas vidas se cuenta algún suceso. Pero curiosamente tenemos la impresión de que Julieta siempre está sola, muy sola. Hay momentos en que su única compañía son gatos y ratones.
  El tiempo histórico se mueve en torno a la guerra civil española y la segunda guerra mundial.
  El espacio se reparte entre España, concretamente Cataluña, y Francia
  En cuanto al lenguaje, uso del idioma, estilo, llama la atención el uso de galicismos, en modo alguno improcedente.
  También recurre con harta frecuencia, de forma metafórica y alusiva a frases hechas, títulos de obras literarias o películas etc. “Está anclado su buque fantasma”, “más de una Tristana hay”, “las cinco de la tarde la hora en que la muerte tiene sonido de clarines en España” Me llamó la atención la metáfora “bóveda de crucería de tus pensamientos”
  Como conclusión diría que, pese a no ser una gran novela es una más que aceptable novela. La he leído con gusto.

Con o sin comentarios, deseo a quien nos visite estos días un feliz y próspero 2018

viernes, 15 de diciembre de 2017

CABALGATA DE REYES SIN REYES Relato de Navidad.



   Érase que se era y va de cuento. 
  Hace muchos años había un país multicolor, como el de la abeja Maya, grande y hermoso, plurilingüe, donde nadie era igual a otro, pero todos eran iguales y donde los niños eran especialmente felices la noche de Reyes. Antes de irse a dormir dejaban una ventana, balcón o puerta de patio, un poquito abierta para que los Reyes Magos, o alguno de sus pajes, pudiera entrar en casa y dejar los paquetes con los regalos que previamente ellos habían pedido en sus inocentes y larguísimas cartas.
   Junto a la ventana había que dejar los zapatos; eso sí, muy limpios. Algunos, quizá, estarían un poco viejos, pero eso a los Reyes no les importaba, sobre todo porque con un poco de suerte traerían unos nuevos. También había que dejar un vaso con agua, alguna golosina, incluso alguna copita de licor, que normalmente no tocaban porque si tuvieran que ir bebiendo licor en todas las casas, se pondrían piripis y los niños los descubrirían a otro día durmiendo la mona en algún jardín.
  Una vez todo preparado, los niños debían acostarse muy temprano. Al día siguiente madrugarían mucho más y con más alegría que para ir al colegio. Algunos aseguraban haber oído el ruido que había hecho el Rey o el paje que había llegado hasta su ventana o balcón por alta que estuviese.
   Con el tiempo, los mayores pensaron que sería bonito crear una fiesta, un desfile o cabalgata (así le llamaron) en la que simular que los Reyes y su séquito entraban en los pueblos y hablaban con los niños. Según los lugares y los medios con que contaban sus habitantes, llegaban en camello, a caballo, en burros, en motos o bicicleta, en avión o barco. Cualquier vehículo siempre que fuera bien enjaezado y adornado con fantasía para crear esa magia que la ilusión de los niños necesitaba y convertía en realidad ¡Qué felices eran los niños con aquella fiesta!
   Se preparaban unas carrozas donde empezaron a participar personajes de los cuentos infantiles y de los dibujos animados. Todo era belleza y fantasía y hecho todo pensando en los niños, solo y exclusivamente en ellos.
  Pueblos había en que los pajes, armados de escaleras muy largas o extensibles, se encaramaban a los balcones para entregar los juguetes en mano a los niños, mientras otros lo hacían entre los que esperaban a pie de calle.
  Había un bonito lugar del Norte del país en que los reyes llegaban al puerto entrando por la ría en un barco que parecía una fantasía de Disney; un barco de vela, todo iluminado de manera que en la oscuridad de la noche solo se veía la luminosa silueta de la nave. Una llegad que emocionaba a niños y a mayores. Esto a pesar de que el 24 de diciembre se había adelantado el Olentzero, su particular Papá Noel 

¿No es mágico?
   Esto era así en todo el país, en las grandes ciudades, en los pequeños pueblos y en cualquier rincón habitado donde hubiera niños, con las variantes que suponían las características de cada uno y las ideas renovadas para el tema de la cabalgata: cuentos infantiles, el mundo de los colores, los libros….
  Pero llegó un momento en que, en una gran y hermosa ciudad, - a un grupo de personas se le ocurrió que había que cambiarlo todo. En ese TODO incluyeron la cabalgata de Reyes. La convirtieron en una especie de desfile carnavalesco, en una payasada en el peor sentido de esta palabra, en algo que no gustó ni a niños ni a padres que vieron frustrada la ilusión de sus hijos, que ¡pobrecitos! bostezaban, se dormían o lloraban. Para llorar era aquello.  Incluso se suprimieron los villancicos que, a fin de cuentas, son parte del folklor de cada país.  ¿Alguien había pensado en los niños? ¡NO!
  Solo pensaron en su ansia de cambiar todo aun a riesgo de cargarse una tradición tan arraigada en el país, una tradición que había tenido origen religioso, pero de ello ya no se acordaba casi nadie. Era LA FIESTA DE LOS NIÑOS Y eso tenía que haber sido sagrado para cualquier persona con un mínimo de sensibilidad.
Entre los mayores hubo opiniones de todos los gustos. La mayoría de los padres pensaban que las tradiciones son de todos, por tanto no hay por que eliminarlas. A quien no le gusten que las ignore, pero cambiar por cambiar, no, y menos jugar con la ilusión de los niños.
Otros pensaban que ya va siendo hora de cambiar muchas cosas y que los niños se acostumbrarán. Algunos, más jóvenes que no tenían tan lejos su infancia y ya la habían olvidado pensaban que había que renovarlo todo y que la cabalgata había sido un acierto.
Así fue como, al menos ese año, acabaron con una bonita tradición.  Solo cabía esperar que no cundiera el ejemplo y la cabalgata de reyes desapareciera para siempre.
¡Esperemos que no ,queridos niños ¡
                                                                                           FIN 
Feliz Navidad a todos los que la amen y felices vacaciones a todos los demás. Después de todo lo importante es ser felices.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Salvados por la campana

       
     Vas en un tren. ¿Un TALGO?  Sabes que es TALGO porque lo sabes no porque lo parezca puesto que cuanto te rodea es oscuridad y noche. Todo en torno es oscuro, casi negro. Parece que el viaje se está desarrollando durante la noche o que esta se ha anticipado a la llegada al destino.
  Curiosamente deberías apearte en ¿¡Calasparra.!? El tren se detiene.  No se ve letrero alguno que anuncie la estación ni nadie avisa de nada. Preguntas y no hay una respuesta lógica.
  Ya es noche cerrada. Piensas que no llegas a tiempo de ver a nadie (no queda claro con quien tenías que verte). Habrá que buscar dónde dormir. La estación ¿estará en el mismo pueblo o se necesitará transporte? ¿Habrá algún taxi?A todo esto, el tren se detiene otra vez y un interventor (debía serlo) se asoma por las ventanillas:” bajo la responsabilidad de todos (¿quién es todos? ¿Nadie se responsabiliza de las posibles consecuencias de no se sabe qué?) vamos a afrontar el tramo peligroso”. Desde tu ventanilla ves que el tren ha de subir una empinadisima pendiente con curvas. Precipicio a la derecha y al fondo una cima altísima toda blanca. Supera la ascensión.  Todos felices. 
  Ahora el tren circula ¡por el agua! La orilla del ¿mar, un lago?  Prácticamente por dentro y tan despacio que un señor mayor se baja y se detiene de espaldas al tren adoptando esa postura normal en  los hombres cuando van a realizar al aire libre una necesidad fisiológica. Se oye el pitido del tren. En ese momento sientes frío y saltas de la cama. Aquí vendría bien aquello de “¡Salvados por la campana”!  
FIN


miércoles, 15 de noviembre de 2017

Otras lecturas de verano

Tras mis viajes preveraniegos, ya en casa, seguí leyendo y me enfrasqué con una novela que llevaba años en mi biblioteca y aún no le había llegado el turno:” El amante de Lady Chatterley” de David Herbert LAWRENCE.
  Temática:
a)    Los cambios que se producen en hombres y mujeres, en su forma de pensar, en torno a la primera guerra mundial y algo después, tal vez como consecuencia directa de ella
b) La vida política, social y económica de aquellos años en Inglaterra con el dominio de la nobleza engreída y una absoluta desigualdad social. Alusiones constantes a cambios, ruptura, rebelión de los obreros…
c)     Algún guiño a la diferencia entre ingleses y escoceses.
d)    Las relaciones hombre-mujer. Por un lado, los cambios que llegan procedentes del continente (¿París?); por otro las ideas tradicionales e inmovilistas de los ingleses. Al ser el autor un hombre no extraña que la figura femenina responda al estereotipo que suelen crear ellos. Mujer indecisa, casquivana, sin lugar importante en el mundo y al servicio del hombre. El autor crea esa mujer que el hombre, por un lado, desprecia, pero por otro necesita pues quiere que sea en cada momento lo que y como él precisa. Prepotencia del hombre en lo viril, más bien del macho.
   Salvando todas las distancias no he podido sustraerme al recuerdo de aquel poema de Sor Juana Inés de la Cruz “Hombres necios…” que en un momento dado dice “Queredlas cual las hacéis/ o hacedlas cual las buscáis.” Es interesante leer el poema completo.

e) Tres personaje destacan: el señor Chatterley (sir Clifford), Connie su esposa y Mellors el guardabosque y futuro amante. Casi al final aparece la señora Bolton que jugará un papel hasta cierto punto importante.
   En cuanto al estilo cabría destacar las descripciones de ambientes, a veces excesivamente poéticas que chocan con el resto del relato. Aunque quizá la        intención sea crear un contrapunto de belleza natural frente a ese mundo casi de inmundicia en que se mueven los personajes.
   Los personajes se describen someramente y los vamos conociendo a través de los diálogos, incluso algún monólogo. Es decir que el personaje, como en la vida, se va creando progresivamente a través de sus acciones.
 La narración algo lenta pues en realidad no pasa casi nada. Constantemente el relato se ve interrumpido por largas disquisiciones de todo tipo o por las descripciones del paisaje.
  En cuanto a las relaciones sexuales se describen de forma excesivamente explícita.
*************************
    Y como “no solo de pan vive el hombre” no solo vamos a disfrutar con la literatura de ficción. He aprovechado el verano para dar un repaso a “Dialectología española” de Zamora Vicente. Me apetecía mucho recordar lo que un día estudié sobre el tema. A pesar de que hay que reconocer que ya se debe haber quedado bastante antiguo (la edición es de 1960) todo o casi lo que en ella se dice, he disfrutado pues es un tema muy interesante. No descarto buscar alguna edición moderna sobre el tema.
   Es evidente que conocer la dialectología de nuestro país nos ayuda a conocer mejor la lengua, las lenguas deberíamos decir, y a comprender muchos fenómenos que, a simple vista, pueden parecer inexplicables.

*******************
   Otra novela leída este verano ha sido (sigo retomando libros atrasados) TIEMPOS DIFÍCILES de Charles Dickens.
   Charles John Huffam Dickens  nació en PortsmouthInglaterra7 de febrero de 1812-Gads Hill Place,  murió el  9 de junio de 1870). Considerado tanto  uno de los más destacados novelistas ingleses , como uno de los más conocidos de la literatura universal, y el más sobresaliente de la llamada era victoriana.
  Se presenta la novela en la forma tradicional dividida en capítulos, numerados en romanos y con su correspondiente título. Cada uno de los títulos, como cabe esperar, alude a la situación que va a dominar la narración en esos momentos o al personaje en que se va a centrar.
   Podríamos decir que el tema central es el ser humano y sus debilidades. Es decir, toda esa serie de acciones, pensamientos, conductas, palabras… que lo convierten en un ser de cuya inteligencia se puede dudar. Todo con una intención muy clara de crítica social.   Es esta la única novela en la que el autor trata de la clase obrera en la que a los obreros se les llama «Manos» Es decir no se les considera ni siquiera personas.
  No olvidemos que Dickens fue un maestro precisamente en esta práctica de una aguda crítica social. Esta tendencia le viene, justo de la vida que le tocó vivir. Una infancia y juventud de estrecheces y miseria. Cabría recoger aquí una frase de su novela David Copperfield, considerada como la más autobiográfica: «Yo no recibía ningún consejo, ningún apoyo, ningún estímulo, ningún consuelo, ninguna asistencia de ningún tipo, de nadie que me pudiera recordar. ¡Cuánto deseaba ir al cielo!». Tuvo que trabajar y resolverse la vida desde los doce años y conoció todos los ámbitos y sectores de la vida londinense.
   Tampoco debemos perder de vista las dosis de humor e ironía que impregnan muchos momentos de la obra.
   Empecemos por destacar la fijación que tienen los dos personajes clave del relato con la utilidad, frente a las emociones y/o los sentimientos. Para ellos todo se centra en lo que ambos llaman las realidades. El hombre solo necesita realidades y de estas pretenden llenar los cerebros de hijos y alumnos a los que, como cabe esperar, convierten en unos desgraciados.
     Llama poderosamente la atención que estas ideas aún están vigentes en algunos ámbitos, en algunas familias y en algunos sistemas educativos.
   En este mundo de realidades se mueven los dos protagonistas: Tomás Grandgrind, un hombre de realidades, de hechos y de números; y su amigo del alma el señor Bounderby, hombre rico: banquero comerciante, fabricante…pero sobre todo (según él mismo pregona) hecho a sí mismo, saliendo de la nada, sin ayuda más que de sus realidades, y un gran vocinglero.
   En torno a ellos una serie de personajes, en cierto modo, sus víctimas. O sea, víctimas de sus teorías. Son estos, los hijos de Grandgrind, sobre todo Luisa y Tom “el mequetrefe”; la señora Sparsit, una dama venida a menos que vive en condición de ama de llaves, o algo así del señor Bounderby. Pero sobre todo los obreros entre los que hay que destacar a Esteban y Raquel.
  No podemos olvidar a la madre de Bounderby a la que él arrinconó para que no hiciera sombra a su lustre y de la que siempre ha renegado y hablado mal.
   Como contrapunto aparece el mundo del circo al que pertenece Cecilia que, en cierto modo, será la salvación de los hijos de Grandgrind. El circo simboliza la ilusión, la alegría de vivir, aunque sea con poco, el gusto por hacer felices a los demás.
   Hay otro personaje curioso del que se sirve Dickens para parodiar y criticar a esa clase medio alta, engreída, vaga, sin ilusiones ni más pretensiones que vivir del cuento. Es un personaje, descrito con ironía, que siempre se mueve con languidez como si eso fuera indicio de su buena clase. Se podría incluir entre sus destacadas sátiras sobre el esnobismo de la aristocracia británica.
  Es mucho lo que se podría decir de esta novela. No sabemos si el traductor ha mejorado o respetado el estilo de Dickens, el caso es que es interesante y atractivo. No podemos, no deberíamos leer esta novela sin prestar gran atención a los retratos. Son espléndidos. Detallados, metafóricos, esperpénticos a veces, magníficos, a fin de cuentas. Se ha dicho que esta forma de concebir tan plenamente a sus personajes se debe a su relación con los ilustradores a los que proporcionaba un bosquejo del trabajo que esperaba ellos para asegurarse de que personajes y ambientes resultarían tal y como él los había imaginado.
   A través de ellos, como en toda la novela, demuestra un extraordinario dominio de la lengua (del idioma).

Debe también prestarse atención a las construcciones sintácticas a base de series binarias, ternarias y más. Es la forma de resaltar la idea que quiere dejar clara, con la que quiere impresionar al lector.

martes, 31 de octubre de 2017

Un invidente con mucha vista


   Al subir al autobús se instaló en un asiento de ventanilla. Sacó el libro que había estado leyendo en la estación mientras, bajo el sonido de la lluvia, esperaba la hora de partir. Qué bien, pensó, el autobús va casi vacío lo que supone que podré ir sola en estos asientos y leer, o dormitar que vengo agotada. ¡Mi gozo en un pozo! ¿Qué hace éste?
_¡Hola!, no te importará si me siento aquí; es que no me gusta viajar aislado, prefiero poder hablar. Si no te importa, claro.
_ No. ¿Por qué habría de importarme? (¿Pues eso, por qué habría de importarme llevar una compañía que no esperaba ni deseaba, y hablar cuando lo que quiero es leer y dormir? Además, o mucho me equivoco o aquí huele a cabrales y no comprado en Asturias)
 _No, como te he visto estudiando en la estación quizás no quieres que te molesten (¿pues, hijo, si tan claro se ve, por qué me incordias?)
 _ No es nada importante, sólo repasaba unos apuntes.
 _ ¿Es que aún estudias? ¿Vas a la Universidad?
_ Fui a la Universidad, estudié y sigo estudiando. Ahora vengo de hacer un curso.
-Ya. Me ha extrañado porque creo que eres un poco mayor que yo. ¿Cuántos años tienes? _ (Qué pelma) ¿Y tú? _ ¿Cuántos me echas? _ veintitantos_ Veintidós. Tú debes tener unos treinta. _ ¡Qué más quisiera yo! _ ¿Cuarenta? _ Casi cincuenta.
 _ Pues yo ni estudio ni trabajo.
_ Mira qué bien. ¿Qué haces, entonces? ¿Vives de tus papás? _ - ¿De mis papás? Ja.  Si quieres te cuento.
 _ Cuenta (total me lo va a contar)
 _ Mis padres tienen orden de alejamiento de mí. Por esto. Y le enseña unas cicatrices que pueden ser de cualquier cosa. Me maltrataban
_ ¡No es posible!
_ ¿No me crees, ¿verdad?
_ Sí, hombre, pero me parece algo tan raro, casi imposible; no concibo que unos padres maltraten a un hijo, pero si tú lo dices será. Y ¿dónde vives?
_ En albergues, en la calle, en el tren. Tengo una paga de 130 euros al mes por invalidez, pero con eso ¿crees que puedo pagarme una pensión y comer?
 _ Hombre, pues no sé. Supongo que organizándote…
- (Esta tía no se entera) Estoy a la espera de que se resuelva un informe que me conceda que me acojan en la ONCE. Pero tarda mucho y además a ellos no les interesa la gente como yo.
 _Pero la ONCE ¿no es de los ciegos?
 _ Claro, no te has dado cuenta de que apenas veo. ¿No ves mis ojos?
_ Ah, es verdad, pero no se te nota mucho. Y ¿Por qué llevas ese trasiego de vida?
_ Porque en los albergues sólo puedo parar un número de noches y tengo que ir de uno a otro. Cuando se me acaba el tiempo en uno aprovecho la noche para viajar y así duermo en el tren. Por ejemplo, esta noche he de tomar el tren que va San Sebastián.
_ Pero ese dinero que gastas en viajes podrías usarlo para pagarte una habitación y estar fijo en un sitio
._ (Nada que no se entera, mucho rollito y seguirme la corriente pero no entra en lo que busco)¿Y comer? Mira ahora llevo en la mochila latas de casi todo porque me han dado. Pero si no, entro a un bar y le digo al camarero :esto hay; y algo me da. Los policías a veces también me pagan el billete. A ver si está ahora en la estación una poli que siempre me da algo.
_ (Uy, este tío busca algo).
_Una vez me fui hasta Madrid acompañando a una chica que no se aclaraba en las estaciones y me pidió que le ayudara. Yo le pedí comida y cincuenta euros por el servicio y como me los dio, la acompañé.
_ ¿Le pediste cincuenta euros por acompañarla? Me parece demasiado. (LO que decía, busca algo. Por lo menos me pide dinero antes de que acabe el viaje). Bueno y lo de la vista ¿es de nacimiento?
_ Sí. Cuando yo nací mi madre tuvo una subida de azúcar y se quedó casi ciega. Yo tuve parálisis cerebral, me recuperé, pero casi sin vista. Mi abuelo también murió medio ciego, pero porque le explotó algo después de la guerra, no sé. Vaya, parece que sigue lloviendo. ¿Queda muy lejos la estación del tren de la de autobuses? Porque me voy a empapar. ¿Tú no me podrías acompañar con el paraguas?
_ (Esperemos que la cosa quede aquí, qué cara) Pues tengo mucha prisa, me están esperando. Podría acompañarte un trozo si es que llueve mucho, pero parece que va aflojando.  
-Claro. Pero no está lejos, ¿verdad? Porque si pierdo el tren esta noche me toca dormir en la calle.
_ No hombre, no lo vas a perder, es muy temprano. Bueno, estamos llegando. A ver si tienes suerte y se te resuelve pronto lo de la ONC
-Sí, sería estupendo, aunque me pusieran en una esquina a vender números:
_ ¡Hombre, no es tan malo, algo tendrás que hacer! (Yo salgo por pies. Me ha dado el viaje. Y estoy a punto de vomitar. Menos mal que dice que se ducha en los albergues, que la higiene es fundamental. Qué será cuando lleve dos días sin albergue). -Bueno, Rubén, me has dicho que te llamas así ¿no? Que tengas suerte. Yo, como ya no llueve, me voy volando que tengo muchísima prisa.

 (Un día de 2010. Corregido ahora)
Querría hacer una observación a cerca de los relatos. No pretendo ,ni lo estoy haciendo, contar mi vida. No se trata de un diario. Son relatos inspirados en situaciones presenciadas, en cosas oídas; a veces, ¿por qué no ?En mis experiencias personales . Pero en ningún caso se me debe ver  ni  como protagonista ni personaje del relato. Intento imitar la técnica de los autores de los que tanto aprendí,aunque no a escribir bien ¿qué le vamo a hacer? y creo lo que en literatura se llama el "yo poético". Es decir un personaje más o menos ajeno al autor ,aunque el relato esté escrito en primera persona. Lo que cuento en este relato lo presencié pero ,como es natural, he agregado lo que la imaginación me ha dictado,por ejemplo lo que piensa la protagonista.
Gracias por leerme y perdón por esta aclaración..

.

sábado, 7 de octubre de 2017

EL PARAÍSO PERDIDO de Milton


  En los veranos, hay tiempo para todo y ¡qué mejor que emplearlo en leer? Este del 2017 ha sido fructífero en lecturas y otras tareas.
  Otra obra leída durante el verano del 2017 ha sido EL PARAÍSO PERDIDO de Milton.
  Estaba el libro, entre otros muchos en mi biblioteca esperando la mano, aunque no fuera de nieve, que fuera a sacarlo y airearlo un poco. Casualmente, como ha ocurrido con casi todas mis lecturas de verano, le tocó el turno. Es una traducción en prosa del año 1965. No sé cuál será su calidad, pero es lo que tengo, de momento.
   Es de esas obras que siempre he tenido in mente leer. Me ha sorprendido.
  Pensaba hacer un breve comentario, pero mi amiga Chani con la que comparto gusto por la lectura y la escritura, lo ha leído también y, como es más rápida que yo, se ha adelantado. Eso me ha llevado a modificar mis planes y darle a mi comentario un enfoque diferente.
 En la introducción, como en toda la información que he encontrado, se habla de la influencia de LA DIVINA COMEDIA o de su relación con ella. Todos los críticos la señalan y es evidente que la hay, y se aprecia con claridad en el libro tercero, pero no voy aquí a escudriñar todos los momentos pues no es el lugar.
Es sorprendente que, aun haciendo un uso abundante de metáforas y alegorías y luciendo un estilo extraordinariamente poético, sea tan sencilla y fácil de leer. El relato resulta casi infantil en su forma de entender y mostrar la creación, y la expulsión del Paraíso de nuestros Primeros Padres. En algunos momentos me ha recordado como me la contaban a mí cuando niña. Recuerdo que mi abuelo Batiste me contaba que cuando Adán se despertó y vio a Eva a su lado dijo “¡ole mi compañera!”. Nos encontramos con un arcángel Rafael atiborrándose a comer con Adán y Eva. A ángeles y demonios montando una guerra a muerte, incluso con armas de las que existirán más tarde.
   Hay infinidad de anacronismos y alusiones a tiempos posteriores que pueden confundir, en un principio, pero pronto nos acostumbramos a su juego y lo seguimos sin problemas. Da a los demonios, sobre todo, identidades de seres (reyes, por ejemplo) malvados de la historia universal de todos los tiempos. Es tal vez lo que más confunde y me ha alegrado comprobar que personas más entendidas en el tema lo reconocen así.
   Junto a esto unas metáforas muy bonitas y unas descripciones maravillosas  de lugares siempre dentro del tema locus amoenus.
   En definitiva, una visión muy particular de los hechos pero que se lee con sumo placer.
   Pero profundicemos un poquito sobre todo en el tema fundamental. Según Esteban Pujals Milton ha tomado como base el relato bíblico del principio del GÉNESIS, pero “amplía el argumento hasta transformarlo en un gran poema alegórico el destino del hombre y de la historia de la salvación. “
  Veamos, pues, qué ha tomado Milton de La Biblia. De manera directa, podríamos decir, solo GÉNESIS 1,2 y 3. Se habla en estos versículos de la creación en general, la del hombre y la mujer y su caída y expulsión del Paraíso. Viene a decir aquí que Dios, tras crear la tierra pensó que necesitaba de alguien que la cuidara y …”. formó Yavé Dios al hombre  del polvo de la tierra, y le inspiró en el rostro aliento de vida, y fue así el hombre ser animado”  Más adelante dice que “plantó luego Yavé Dios un jardín en Edén….”…..dio al hombre este mandato: de todos los árboles del paraíso puedes comer, pero del árbol de la ciencia del bien y del mal no comas, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” 
.A continuación y sin más preámbulos leemos que Dios pensó que el hombre necesitaba una compañera y sin pensarlo dos veces “ hizo caer sobre adán un profundo sopor, y dormido tomó una de sus costillas, cerrando en su lugar la carne, y de la costilla que de Adán tomara formó  Yavé Dios a la mujer   y se la presentó a Adán…”  en este versículo 2 queda someramente descrito el Paraíso, así como la creación de los primeros padres.
  En el tercero se nos presenta la tentación y caída: dijo la serpiente no, no moriréis ;es que sabe Dios que el día que de él comáis, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal” como ya sabemos sigue aquello de que Eva se lo cree.se lo cuenta a Adán ,come él también y ,efectivamente se les  abren los ojos pues se dan cuenta de que están desnudos. Si nos fijamos este relato es el más sencillo de la BIBLIA y, tal vez, se contó así precisamente con la intención de que fuese comprendido con facilidad. A continuación, la llamada de Dios, la vergüenza de Adán y Eva al saberse desnudos, las explicaciones casi pueriles y el terrible enfado de Dios que los condena a todo tipo de males. A la mujer “parirás con dolor tus hijos, y buscarás con ardor a tu marido que te dominará…”; al hombre “por ti será maldita la tierra”.
 Pasemos a la obra que nos ocupa. Es evidente que la descripción del Paraíso parte de la bíblica pero no olvidemos, e incluso hay alusiones en la obra, que estamos en pleno siglo XVII en que la literatura se nutre de la mitología y domina en torno a la naturaleza el tema del locus amoenus. Las descripciones que van apareciendo del Edén son fácilmente comparables a muchas de las que podemos encontrar en cualquier obra de la época.
  Algo parecido se puede decir en cuanto a la idealización de las personas de Adán y Eva. Cuando el Gran Enemigo consigue entrar en el paraíso y ve por primera vez a Adán y Eva estos son descritos así:” contempló dos de soberana gentileza. No eran iguales ni del mismo sexo. Él estaba hecho para la fuerza y el valor; ella, para la gracia y la dulzura. El cabello del varón llegaba solamente hasta sus anchos hombros, y el de la mujer, dorado y sedoso, desciende hasta su fina cintura” ¿No nos recuerda esta descripción las tantas veces leídas en los textos renacentistas y barrocos de nuestros más insignes poetas? Incluso he leído que algún crítico lo compara con Góngora.
  Es curioso que en la obra de Milton, es Eva la que cuenta rememorándola su creación. Es un pasaje deliciosamente poético en que los dos humanos se hablan con ternura y sobre todo, esto llama poderosamente la atención, con un lenguaje tan correcto, poético y culto que una se pregunta qué falta les hacía comer a fruta prohibida.” …mirando la superficie de un arroyo puro y cristalino, contemplé una figura que era yo misma reflejada en el agua. Una voz celestial me susurró…” sígueme porque he de conducirte a un paraje donde te aguarda otro ser que espera tu llegada…”
  Se ha dicho y, no sin razón, que de la obra de Milton se desprende misoginia, machismo o antifeminismo. Es cierto, pero no perdamos de vista, cuales quiera que sean las ideas del autor, la última frase de Dios a Eva al castigarla “tu marido te dominara´”. Y en nuestro texto Eva le dice a Adán:” ¡Oh tú, por quien y para quien he sido formada…!” No obstante, este antifeminismo, hay un momento que apunta algo futuro. Eva decide salir sola a pasear por el Paraíso para probarse, para ver si es capaz de desenvolverse sola. Lo malo es que se deja “camelar” por la serpiente, con lo que volvemos al punto de partida y a la vida cotidiana de la mujer por mucho que los tiempos hayan cambiado.
  En los libros séptimo y octavo es el arcángel Rafael, enviado para avisar a Adán del peligro que corrían, después de comer y beber con la pareja (no se pase por alto el inicio de la narración de la comida “puesta la rústica y silvestre mesa ) a petición de Adán le cuenta infinidad de detalles  de todo cuanto le rodea, incluido como se creó el mundo. En este relato, varias veces se repiten frases semejantes a las que hemos leído en el GÉNESIS. Pero aquí encontramos tal suerte de detalles, y en un estilo tan bello que es un deleite leerlo. Se ha dicho y, creo que no en vano, que el estilo de Milton es pictórico.
  Si antes Eva relata a su compañero cómo recuerda la primera vez que lo vio, es ahora Adán el que recuerda, hablando con el ángel cómo fue su creación, su primer contacto con el mundo y con dios y como le hizo notar a dios que se encontraba muy solo. lo que dio lugar a la aparición de Eva. Queda claro que aquí ya todo se debe a la imaginación de Milton.
  A lo largo del libro noveno se va relatando la caída de Eva, que como se ha dicho, ha decidido salir sola a recorrer el Paraíso.
 Es en el libro décimo donde encontramos el desenlace trágico. También aquí reproduce el autor algunas frases, además de la situación, del Génesis” con dolor parirás a tus hijos; serás cautiva bajo la potestad de tu marido…”
  Una curiosa casualidad que no quiero pasar por alto es el parecido entre Eva y Pandora El mito de Pandora: mujer típica, hermosa y estúpida aparece bastante desarrollado en “Hijos de Homero” pag.145
  En El GÉNESIS tenemos la impresión de que Eva es engañada por inocente, incauta, tal vez ambiciosa. Pero en la obra de Milton hay un detalle que la aproxima, tal vez, a Pandora pues si el maligno consigue engañarla es porque ella decide algo así como hacer una aventurita a ver qué pasa; y eso la aproxima a la idea de estúpida. 
   Pasemos ahora al asunto de Satanás. En el Antiguo Testamento no aparece el demonio como tal. Es un relato totalmente extraño, salido tal vez de interpretaciones dadas a algunos textos. Sabido es que tanto el Antiguo como el Nuevo testamento están construidos a base de metáforas, alegorías y etc. Es, al menos en parte, la razón por la que durante siglos no se permitió a los cristianos su lectura sin la mediación de los Teólogos que interpretaban los Libros Sagrados.
  Parece ser que algunas interpretaciones han identificado al diablo con una figura que aparece en “Isaías 14 y ss.” Que en realidad es el rey de Babilonia.
  En todo caso, sea cual sea el origen de esta historia hay suficiente iconografía e ilustraciones de todos los tiempos en los que pudo inspirarse Milton, al igual que para los ángeles.
  Ocurre algo parecido con la historia del diablo en forma de serpiente, del infierno y del castigo eterno. Todas las referencias que he encontrado niegan la autenticidad de esta historia.
  Pasemos ahora al último elemento que podría coincidir con el relato bíblico: La culpa y el castigo eterno. Ya hemos leído como Eva peca, induce a Adán a hacer lo mismo y Dios los castiga para siempre. A ellos y su descendencia. Bien es cierto que luego aparecerá la figura de Cristo Redentor, que en la obra de Milton hace su presencia mucho antes de lo esperado. Esto debió ser fruto de su imaginación, o tal vez de los miles de interpretaciones y leyendas que en torno a estas ideas fueron desarrollándose.
  También en este sentido hay ciertas concomitancias con hechos y costumbres de la Grecia de los años 800 a 500 A.C. Cuenta Bernardo Soubirón en “HIJOS DE HOMERO” que el hombre común no podía admitir que el malvado, el asesino …escaparan a la justicia no ya de los hombres sino de los dioses. Por esta razón se fue afianzando poco a poco una idea que acabaría siendo decisiva para el desarrollo de la religión en occidente: era necesario prolongar los límites del castigo más allá de la vida humana. O sea, otra vida y crearon un “infierno” con lo que abrieron la puerta a otras religiones como la Cristiana. Apareció después una idea complementaria de gran trascendencia que consistía en que el sufrimiento de los inocentes es inevitable pues el castigo es hereditario. Nació así la idea de “la culpa heredada” (Pág359)
No pretendo con estos comentarios poner en duda la verdad de Las Sagradas Escrituras, solo que ciertas coincidencias  me llaman la atención.
   Antes de adentrarme en otro aspecto interesante y llamativo de la obra: las escenas de lucha entre ángeles y demonios veamos en qué género literario se suele encuadrara “El Paraíso perdido”:
·        Epopeya acerca del tema  bíblico de  la caída de adán y Eva-.
·     Partiendo de la definición aristotélica, García Berrio y Javier Huerta la consideran epopeya renacentista junto a Os luisiadas, La Araucana, La Cristiada, El Paraíso perdido y otras con intención burlesca: Orlando innamorato, La Mosquea, La Gatomaquia,
·       Poema de ascendencia épica, sobre todo virgiliana. Según Esteban Pujals comenta en la introducción a su traducción en verso. Señala bastante deuda con la Eneida.
  Así pues, estamos ante una epopeya. ¿No nos recuerdan estas escenas de lucha fratricida, incluso cruenta a pesar de tratarse de espíritus angélicos, las que hemos podido leer desde las epopeyas homéricas, pasando por la época medieval hasta nuestros días? ¿No nos recuerda, a veces incluso, películas y novelas de Ciencia ficción? El relato de las batallas es estremecedor, a veces, casi esperpéntico y/o grotesco otras. En cuanto al material bélico registrado es anacrónico, sorprendente e inimaginable.
 Veamos ahora algo acerca de las posibles Fuentes.
  La mayoría de los textos de crítica señalan un maremágnum de influencias desde la BIBLIA, pasando por la patrística, los textos hebreos, la mitología y la poesía grecolatinas –Homero, Ovidio, Lucano y, sobre todo, Virgilio–, el teatro europeo seiscentista, la épica italiana –el Orlando furioso de Ariosto o la Jerusalén liberada de Tasso– hasta autores ingleses del quinientos como Ben Johnson o Edmund Spenser
        El diccionario Larousse señala también La semana de Du Bartas; Humno de los ángeles o la rebelión de los espíritus celestes, de Anne d´Urfé. Aunque la principal inspiración podría habérsela proporcionado la representación en Roma del Misterio de la desobediencia de Adán y de Eva.
    Todo esto junto a la desbordante imaginación del autor convierte la obra en absolutamente polisémica, hasta el extremo de hacer que nos sintamos, en más de un momento, algo perdidos.
   Pero hay algo más ¿No podría también haber recibido influencias, como he apuntado más arriba, de la iconografía y la pintura? Si comparamos ciertos pasajes con, por ejemplo: La creación de Eva saliendo de una costilla de Adán en Miniatura iluminada en una Biblia moralizada que se encuentra en Viena. O En otra Biblia moralizada miniatura de Jacob Van Muerlant, en La Haya, veremos un parecido extraordinario. Y ¿Qué decir de: “El carro de heno” de El Bosco Tabla izquierda el paraíso y la expulsión? O ¿El jardín de las delicias” Tabla izquierda, creación de Adán y Eva. (donde curiosamente Dios tiene los rasgos de Cristo)? O quizá mucho más de El Bosco. Pero me pregunto ¿ pudo conocerlo?.
   Sigamos ahora los consejos de Martín de Riquer y miremos el problema de Milton en un sentido estrictamente literario. Apunta El autor que   en Milton podría haber un exceso   de intención pedagógica, pero que esto no tiene por qué ser impedimento para una auténtica poesía, sobre todo si el poeta sabe actuar como tal.
  “EL PARAÍSO PERDIDO” está escrito en verso (lo he leído en una traducción en prosa ¡qué pena!) en el pentámetro yámbico, insigne verso épico inglés. Sin rima ni estructura estrófica. Al traducirlo al castellano se han seguido opiniones diversas. Así Enrique López Castellón se acoge al endecasílabo como el verso castellano que más idóneo le parece para la traslación del pentámetro yámbico original; y creo que otro tanto hace Pujals. Sin embargo, Bel Atreides, lo hace por el verso amétrico trocaico.
  Desde el punto de vista de la estructura externa se divide en doce libros, como “La Eneida”. Se inician, salvo alguna excepción, con una reflexión del autor o una advocación a las musas para recabar ayuda en su tarea. “Canta, musa celeste, la rebelión del hombre…” -Libro primero Si lo leemos en la traducción en verso no podemos por menos que recordar a Góngora. También el principio del libro séptimo.
  Al principio del Libro VI no podemos por menos que recordar a la Aurora de rosados dedos”: Hasta que la mañana, despertada/ por el cielo de las horas, abrió con/ rosada mano las puertas de la luz…”
  Suele el poeta intercalar en el relato disquisiciones, a veces, bastante extensas.
  Cabe, en otro orden de cosas destacar la adjetivación, los larguísimos párrafos y el sentido retórico. Es digno de señalar, como ciertamente inverosímil por otra parte, la fluidez y riqueza verbal de casi todos los personajes. Adán y Eva se expresan con claridad, belleza, poesía…no se puede pedir más a dos seres que acaban de llegar a un mundo donde aún no existen las lenguas.
  Yo diría que, precisamente el lenguaje y el estilo en general es lo que más atrae de la obra, a pesar de lo interesante y llamativo del tema.
    Como no podría ser de otra forma, también esta obra inspiró otras tanto literarias como musicales y pictóricas. Es posible que algo influyera en el germen de EL DIABLO MUNDO de Espronceda. Y   cabe destacar la novela gráfica” EL PARAÍSO PERDIDO DE JOHN MILTON de Pablo Auladell-

BIBLIOGRAFÍA.
    ·       Los géneros literarios: sistema e historia. A. García Berrio y Javier Huerta Calvo. Ed. Cátedra. 5ª edición 2009
    ·       Bernardo Souvirón “Hijos de Homero” pág.145 y s.s.  
·       Historia de la Literatura universal de Martín de Riquer Tomo II
·       Diccionario literario, Vol. VII
·       Sagrada Biblia; Ed.1944
·        Enciclopedia Larous
·        Varias páginas de Internet
·       Prólogo a EL PARAÍSO PERDIDO, traducción de Esteban Pujals.

   Para terminar, aconsejo la lectura del comentario de Chani Espejo en http://pentasilea.blogspot.com.es/